Capirotada

Rebanadas de pan tostadas con mantequilla, nueces y frutas secas, bañadas en jarabe de piloncillo y encima queso desmoronado y horneadas perfectamente. Saben a una mezcla de pan francés y budín de pan, crujientes por fuera y suaves por dentro.

Esta es la versión más conocida de la capirotada en México, de la cual soy una fanática. A veces los que no lo han probado no entienden lo del queso. ¿Qué necesidad hay de ponerle? Resulta que la sal del queso resalta aún más lo dulce del postre.

Me recuerda a las rebanadas de plátano que le pone mi papá a la sopa de lenteja, el postre de ate con queso manchego o cómo me gustaba comerme un puñado de pasas de chocolate después de un puñado de palomitas con sal, una y otra vez cuando iba al cine. Pasa lo mismo con la capirotada, seguro vas a pedir que te sirvan otro pedazo y por eso me han pedido tanto la receta.

Aunque la capirotada se hace para Semana Santa, a mí se me antoja para este clima frío, así que no me voy a esperar hasta la primavera y la voy a volver a hacer para Thanksgiving.

Es perfecta para las cenas, ya que es una especie de cazuela mexicana dulce.

capitortada

Hay muchas versiones de este postre, pero todas llevan rebanadas de pan tostado. Algunos las fríen con manteca o aceite y otros les ponen mantequilla y las hornean, como las hago yo.

Unas versiones usan el pan con orilla como el baguette, bolillo o ternera, y otras usan pan de huevo, parecido al brioche o challah que es el que yo uso.

piloncillo

Hay otras diferencias que dividen a la capirotada en dos corrientes principales: la capirotada de agua y la de leche. La de agua, que es la más tradicional, se hornea en un jarabe de piloncillo y la de leche en una salsa cremosa, con leche condensada y yemas de huevo.

capirotada

Le puedes poner más ingredientes a la capirotada, como cacahuates y pasas. Si es la tradicional, no se le pone más, pero otras versiones llevan otras nueces, frutas frescas como naranjas, plátanos, plátanos macho, guayabas y uvas y frutas secas como higos y acitrón. Las recetas más viejas que encontré de hace dos siglos llevaban cebolla, jitomates y carne molida.

capirotada

Hice muchas pruebas, y la que más me gustó lleva nueces pecanas, ciruelas pasa y una capa de plátano, como se come en el Centro del país. Los tres ingredientes me encantan y se llevan muy bien, especialmente con pan tostado con mantequilla y bañado en jarabe.

capirotada

Después de la primera capa de pan, van los plátanos, las ciruelas pasa, las nueces y bastante jarabe de piloncillo.

capirotada

Luego otra capa de pan y el resto del jarabe encima.

capirotada

En cuanto al queso, la capirotada de leche no lleva y la de agua sí.

En Michoacán le espolvorean queso Cotija o fresco, en otras regiones usan quesos más fuertes que se derriten, como el Manchego mexicano. Puedes usar Cheddar, Monterey Jack o Muenster, el que te guste más.

En serio, aunque te parezca raro, no le quites el queso.

capirotada

Es un postre delicioso y el queso lo complementa a la perfección.

capirotada

capirotada
Print Recipe
5 from 1 vote

Capirotada con Plátano, Nuez y Ciruela Pasa

Capirotada with Bananas, Pecans and Prunes
Servings: 10 porciones
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 8 tazas de agua
  • 500 g (2 tazas) de piloncillo picado o rallado o azúcar morena o mascabada
  • 1 ramita de canela
  • 3 clavos enteros
  • 1 barra de pan challah o brioche cortado en rebanadas de 2 cm, de preferencia de hace 2 días
  • 1/4 taza de mantequilla sin sal derretida más para engrasar el molde
  • 2 plátanos maduros pelados y rebanados
  • 2/3 de taza de ciruelas pasa picadas
  • 1 taza de nueces pecanas picadas y tostadas
  • 120 g (1 taza) de queso Cotija o fresco desmoronado
  • Pizca de canela molida para espolvorear, opcional

Instructions

  • En una olla mediana, calienta el agua a fuego medio-alto. Cuando suelte el hervor, añade el piloncillo, la canela y los clavos. Reduce el fuego a medio y hierve durante unos 25 minutos, hasta que se disuelva y parezca jarabe ligero. Apaga el fuego y quita la ramita de canela y los clavos.
  • Precalienta el horno a 165 C. Unta las rebanadas de sal con la mantequilla. Ponlos en una charola para hornear y Hornea de 12 a 15 minutos o hasta que estén dorados.
  • Engrasa un refractario de 23x33 cm. Pon una capa de rebanadas de pan en el fondo. Cubre con el plátano, la ciruela pasa y las nueces. Vierte la mitad del jarabe encima. Añade otra capa de pan, vierte el resto del jarabe encima y espolvorea el queso. Agrega la pizca de canela si lo deseas.
  • Cubre con papel aluminio y hornea de 45 a 50 minutos, o hasta que el pan haya absorbido todo el jarabe. Retira del horno. Deja reposar por al menos 20 minutos. La puedes servir tibia o fría. También la puedes recalentar.

Mole de Chile Ancho y Calabaza

Puedes preparar cosas muy ricas con calabazas aparte de decorarlas y de hacer un pay. Pregúntale a cualquier mexicano, sabemos prepararlas.

Son nativas de México y las hemos comido, completas, desde hace siglos. Las semillas son una botana adictiva, una base sustanciosa para salsas y sopas y desde hace poco, se espolvorean encima de todo. La pulpa de calabaza se usa en sopas y guisados y se prepara, con todo y cáscara, en un postre tradicional conocido como Tacha.

Hay otra cosa que puedes preparar con todas esas calabazas: mole.

Un mole fácil, de textura suave y sabor exquisito. Se le puede poner a lo que se te ocurra, como pollo, carne, pescado, mariscos y verduras. Queda bien con todo. Personalmente me gusta mucho con pollo o pavo, que es como me acostumbré a comerlo.

Aunque es muy sencillo prepararlo, este mole usa dos técnicas ancestrales e indispensables de la cocina mexicana. Mejoran el sabor de los ingredientes y le dan mucha personalidad a cualquier platillo: tatemar y rostizar.

Mole de Chile Ancho y Calabaza 1

Comenzamos con la cebolla y el ajo y los tatemamos rápidamente en el asador. Sus sabores ya fuertes y definidos se transforman aún más.

Mole de Chile Ancho y Calabaza 2

Luego, tostamos ligeramente los chiles anchos, las almendras, la canela, la pimienta gorda y los clavos en un sartén o comal.

Mole de Chile Ancho y Calabaza 3

Al tostarlos, su sabor se intensifica y profundiza, sueltan aromas nuevos y le añade calidez al platillo.

Mole de Chile Ancho y Calabaza 4

Ya que los chiles han estado secos por mucho tiempo, aparte de tostarlos un poco, hay que rehidratarlos. Solo hay que remojarlos 10 minutos en agua caliente.

Mole de Chile Ancho y Calabaza 5

Usas un poco de esa agua, ya que tiene el sabor y color intenso de los chiles, y los chiles para hacer el mole, luego licúas todo.

Mole de Chile Ancho  6y Calabaza

Licúas la canela con los demás ingredientes. Ya que es ligera y delgada, se desmorona y licúa fácilmente y no daña las aspas de la licuadora. Aunque también puedes usarla entera y hervirla en el mole.

En una olla grande, añades el puré con la calabaza molida. Puedes usar puré de calabaza en lata.

Mole de Chile Ancho y Calabaza 7

Puedes preparar tu propio puré, es bastante simple: corta la calabaza en cuatro, retira las semillas y la fibra, rostízala a 200 C en el horno hasta que esté suave, y luego procésala hasta que tengas un puré terso.

Después de hervir el puré de calabaza con el de chile ancho, con todos los ingredientes tostados y tatemados, se va a ver así: Espesa y sustanciosa, como su sabor.

Mole de Chile Ancho y Calabaza 8

Puedes preparar el mole con anticipación y calentarlo justo antes de servirlo.

Espolvorea pepitas tostadas encima. Ya lo quieren probar, ¿verdad?

Mole de Chile Ancho y Calabaza 9

Mole de Chile Ancho y Calabaza main
Print Recipe
No ratings yet

Mole de Chile Ancho y Calabaza

Keyword: pollo, receta
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 1/2 cebolla pelada, tatemada o asada
  • 6 dientes de ajo tatemados o asados y pelados
  • 3 chiles anchos secos partidos a la mitad y sin semillas
  • 1/4 de taza de almendras fileteadas
  • 5 clavos enteros
  • 1/2 ramita de canela de 2.5 cm, o 1/2 cucharadita molida
  • 8 pimientas gordas enteras o 1/8 de cucharadita molida
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • 1 lata de puré de calabaza (1 3/4 tazas)
  • 3 tazas de caldo de pollo
  • 1 1/2 cucharaditas de sal, o más al gusto
  • 3/4 de cucharadita de azúcar morena o mascabada o más al gusto
  • 1/2 taza de pepitas de calabaza ligeramente tostadas

Instructions

  • Pon la cebolla y el ajo en una charola encima del asador. Tatema de 9 a 10 minutos, volteándolos una vez. Una vez que estén quemados por fuera y suaves por dentro, retíralos del fuego. Pela los ajos cuando se enfríen un poco.
  • En un comal o sartén ya caliente a fuego medio-bajo, tuesta los chiles anchos de 15 a 20 segundos por lado, sin dejar que se quemen. Pon los chiles tostados en un recipiente y cúbrelos con agua hirviendo. Remójalos de 10 a 15 minutos hasta que se rehidraten.
  • En el mismo sartén o comal, tuesta los clavos y la pimienta gorda durante un minuto, hasta que suelten el aroma. Retira del fuego. Tuesta las almendras y la canela durante unos 4 o 5 minutos, revolviendo frecuentemente.
  • Licúa la cebolla, el ajo, los chiles, 1/2 taza del agua donde se remojaron los chiles, las almendras, los clavos, la canela y la pimienta gorda, hasta obtener un puré suave.
  • En una olla, calienta el aceite a fuego medio y vierte el puré de chile ancho. Añade la sal y el azúcar. Cocina durante unos 5 minutos, revolviendo frecuentemente para evitar que la salsa se pegue en el fondo de la olla. El color del molé se oscurecerá bastante.
  • Añade el puré de calabaza y el caldo de pollo. Revuelve bien hasta que la calabaza se disuelva; el mole tendrá una consistencia suave. Cocina durante 12 minutos, revolviendo de vez en cuando.
  • Vierte el mole encima de pollo, carne o pescado asados o a la plancha. Espolvorea con pepitas tostadas para darle más sabor y consistencia.

Pepitas de calabaza

Yo solía llenar mis maletas de bolsas de pepitas cada vez que iba a México. Me encantan porque tienen un sabor suave, como a nuez y casi dulce. Son un poco chiclosas y nutritivas, y se usan mucho en la cocina mexicana. Son semillas muy nutritivas, llenas de fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes.

Las pepitas son semillas de diferentes tipos de calabazas. Las encuentras en todo México, desde puestos callejeros hasta en los supermercados grandes. Se usan en la cocina mexicana desde tiempos ancestrales, y se han usado de muchísimas maneras desde entonces.

Eran muy apreciadas tanto por los Aztecas como por los Mayas, quienes fueron los que empezaron a molerlas como base para diferentes salsas. De hecho, es en la Península de Yucatán, el hogar de los Mayas, donde hay entre las pastas básicas para sazonar (una es la famosa salsa de achiote), una pasta de pepitas de color claro, que se puede comprar ya preparada en los mercados.

En México, las pepitas se comen con y sin cáscara, crudas, tostadas, saladas, fritas y con chile como botanas. También se usan para hacer salsas, moles, sopas y bebidas. Se espolvorean en platillos principales para añadirles sabor de forma sutil y un toque crujiente. Me da mucho gusto verlas cada vez más en las tiendas de Estados Unidos.

Pimienta gorda

Fue hasta hace poco que la pimienta gorda se incorporó a la comida mexicana. Se ha cultivado desde 1600, pero siempre se consideró una especia exótica y cara, sólo para exportación.

La pimienta gorda es tan única como simple, tal y como suena. Es la única especia que crece exclusivamente en el Hemisferio Occidental. Cuando los españoles la conocieron por primera vez en Jamaica, la nombraron pimienta porque se parece a los granos de pimienta. Se le puso luego pimienta gorda porque eso es lo que exactamente parece.

Su nombre en inglés, allspice, viene de su aroma, ya que huele como “todas las especias”, con toques de jengibre, canela, clavos y nuez moscada.

La pimienta gorda crece en los climas tropicales de Veracruz, Tabasco y el área serrana de Puebla, donde la humedad de la montaña también le ayuda al café.

No entiendo bien por qué, pero la pimienta gorda queda muy bien con el chile.

Sopa de Bolas de Matzo con Hongos y Jalapeño

A mi abuelo paterno, Francisco o “Yeye”, le encantaban los chiles, aunque no eran conocidos en Bratislava, donde nació.

Solía decir que lo que más le gustaba de su nuevo país era el clima predecible (sobre todo los inviernos soleados), los mercados y más que nada, los chile.

Le gustaban tanto, que mi abuela de plano los escondía. Ella decía que él no tenía límites y que no se podía medir cuando los comía.

Pero mi abuelo conocía bien a mi abuela, y sabía dónde los escondía. Cuando los encontraba, se los guardaba en los bolsillos. No sólo se guardaba jalapeños o serranos frescos, sino jalapeños encurtidos también. Ya me imagino lo que era lavar esos bolsillos.

En realidad, a mi “Lali” le encantaba darle gusto. Había aprendido a cocinar en Austria y preparaba platillos elegantes y deliciosos. Cuando llegó a México, se enamoró de su cocina y aprendió a combinar las tradiciones de los dos países y se volvió muy buena en eso.

La sopa de bolas de matzo con hongos y jalapeño fue uno de sus platillos clásicos.

Sopa de Bolas de Matzo 1

Añadirle chile a algo no lo convierte en mexicano. Debes saber cómo, cuánto y lo más importante, cuándo añadirlo, ya que no todos los platillos mexicanos usan chiles.

Lali preparaba una base de hongos de manera tradicional mexicana. Cebolla, ajo y jalapeños (con semillas) picados y acitronados hasta que se doren las orillas. Luego añadía los hongos y los tapaba, para que se cocieran al vapor. Una vez que soltaban el agua, destapaba la olla, dejaba que se secaran y los doraba.

Sopa de Bolas de Matzo 2

De todas las formas posibles de usar chiles, cocinarlos al vapor con otros ingredientes les daba un sabor muy sutil. Luego vertía el caldo de pollo que hacía en casa.

Sus bolas de Matzo eran esponjosas, redondas y sazonadas con perejil (que ha crecido tan bien en mi jardín).

Sopa de Bolas de Matzo 3

Le ponía nuez moscada rallada a la masa de Matzo y ya no era necesario añadir pimienta negra.

Sopa de Bolas de Matzo 4

Los huevos le daban forma a las bolas, junto con un poco de aceite.

Sopa de Bolas de Matzo 5

Tenía un truco para esponjar las bolas de matzo. Lo comparto por si te gustan así, como a la mayoría de mi familia.

Están a los que les gustan las bolas de matzo duras y los que las prefieren esponjosas. Los chefs discuten todo el tiempo sobre cómo prepararlas ya sea duras o suaves: más o menos huevo, más o menos aceite o hacerlas con harina o mezcla para matzo.

El truco de mi abuela era añadirles agua mineral: una sola cucharada para toda la receta. Siempre separo un poco de la mezcla sin agua mineral, ya que soy la única a la que le gustan las bolas de matzo duras por aquí.

Sopa de Bolas de Matzo 6

Aunque mi abuelo se lo suplicara, ella sólo le ponía unos cuantos jalapeños a la sopa. Decía que uno tiene que poder saborear todos los sabores de una receta, lo que en principio está bien, pero si mi abuelo estuviera aquí, le haría la sopa con todos los jalapeños que pudiera encontrar en mi jardín, hay tantos…

Sopa de Bolas de Matzo 7

Sopa de Bolas de Matzo main
Print Recipe
No ratings yet

Sopa de Bolas de Matzo con Hongos y Jalapeño

Keyword: receta, Sopa, verduras
Servings: 6 porciones
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 1 taza de mezcla para bolas de matzo
  • 2 cucharadas de perejil picado
  • 1/4 de cucharadita de nuez moscada molida
  • 3/4 de cucharadita de sal o al gusto
  • 4 huevos grandes
  • 1/3 de taza de aceite vegetal
  • 1 cucharada de agua mineral para esponjar las bolas de matzo
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • 1/2 taza dede cebolla blanca picada
  • 1 diente de ajo picado
  • 2 chiles jalapeños picados o al gusto y semillas opcionales
  • 250 g de champiñones blancos limpios y rebanados
  • 3/4 de cucharadita de sal o al gusto
  • 8-10 tazas de caldo de pollo

Instructions

  • En un recipiente grande, combina la mezcla para las bolas de matzo, el perejil, la nuez moscada y 1 cucharadita de sal. En otro recipiente pequeño, bate ligeramente los huevos con 1/3 de taza de aceite vegetal. Añade los huevos batidos a la mezcla de bolas de matzo con una espátula. Añade el agua mineral si quieres las bolas de matzo suaves, y mezcla bien todo. Tapa la mezcla y refrigera durante al menos media hora.
  • En una olla grande, pon a hervir 12 tazas de agua con sal. Una vez que suelte el hervor, baja el fuego a medio y mantén un hervor constante. Con las manos mojadas, haz bolas de 2.5 cm de diámetro con la mezcla y ponlas con cuidado en el agua. Tapa y hierve de 25 a 30 minutos.
  • En una olla grande, calienta un par de cucharadas de aceite a fuego medio. Agrega la cebolla, el ajo y los chiles y acitrona de 4 a 5 minutos. Añade los champiñones, espolvorea la sal, revuelve y tapa la olla. Hierve los champiñones de 6 a 8 minutos.
  • Destapa la olla vierte el caldo de pollo. Una vez que empiece a hervir, agrega las bolas de matzo ya cocidas sin el agua y sirve.

Pozole Verde

El pozole rojo, o estilo Jalisco, siempre ha sido mi favorito. Me gusta tanto, que hasta lo servimos en mi boda.

Hace muchos años que me he negado a reemplazarlo por otro, hasta que probé la versión verde, estilo Guerrero. No le gana al rojo, pero están a punto de empatar, y ya es mucho decir.

El pozole es muy apreciado en México, y aunque existen muchas variedades, las principales son el verde, el rojo y el blanco. Cada uno es único y lo que son las cosas, cada uno representa un color de la bandera mexicana. Septiembre, mes de la Independencia y el Grito están cerca, así que no hay excusa para no celebrar. En mi mente, el pozole es igual a celebración.

El pozole existe desde hace siglos. De acuerdo con el misionario español Fray Bernardino de Sahagún, el Emperador Moctezuma honraba al Dios del Sol al comerlo y servirlo. Aunque no sé de qué color era el pozole.
Lo que le da el color rojo o verde es la salsa que se le añade al caldo para sazonarlo. Si no se le pone salsa, es pozole blanco. Aunque hay muchos tipos de pozole verde, todos usan ingredientes verdes: tomatillos, epazote (o cilantro), pepitas y jalapeños.

pozole verde 1

Es fácil preparar la salsa. Se hierven los tomates verdes, el ajo y el chile en agua hasta que los tomates cambian de color. Su textura cambia y se ponen muy aguados sin deshacerse.

Las pepitas tostadas se muelen y se hace un puré con los de tomates verdes y la cebolla. Las pepitas le dan sabor a nuez y hacen la salsa suave. Luego hay que hervir y sazonar la salsa hasta que se espese y los sabores se hayan concentrado. Es una salsa contundente, y se diluirá en el pozole. ¿Lo ven? La cuchara a la izquierda tiene la salsa verde antes de sazonarla.

pozole verde 2

Lo que tienen en común todos los tipos de pozole es que llevan maíz cacahuacintle, también conocido como maíz mote o maíz gigante. Este maíz lo hace muy sustanciosos.

Es fácil cocinar el maíz cacahuacintle, pero toma tiempo, por lo que lo puedes comprar enlatado o refrigerado sin tienes tiempo de prepararlo en casa. Así se ve cuando lo compras en la tienda antes de cocinarlo.

Pozole Verde 3

Pero a mí me encanta cocinarlo en casa. Lo pones a hervir en una olla con agua y dejas que reviente como flor. Cuando se abre de arriba, sabes que está listo.

Pozole Verde 4

Igual que con los frijoles, añade la sal después de cocerlos o se pondrán duros. Luego, en una olla grande, mezcla el cacahuazintle, el polo deshebrado cocido (ver receta abajo), toda la salsa de pozole verde que quieras y una rama de epazote que tenga de 5 a 10 hojas. Si no encuentras epazote, agrega 5 ramitas de cilantro. Yo le pongo toda la salsa. Luego calientas los ingredientes durante unos 20 minutos.

Una vez que esté listo, ponle los aderezos que quieras. Pon en la mesa rábanos, lechuga, cebolla blanca, chile molido, orégano y jugo de limón para que cada invitado le ponga lo que quiera. Tostadas también. Al pozole verde se le pone aguacate y chicharrones, lo que le da un toque crujiente. Si lo encuentras, ponle al pozole.

No importa lo que le pongas, luego agrégale jugo de limón.

El pozole es tan popular en México, que hay restaurantes que solo sirven pozoles que se llaman pozolerías. Sería como tener un restaurante en Estados Unidos que solo sirviera sopa de pollo. ¿Cómo es posible? Prueba esta comida en un plato. Verás lo que te digo.

Pozole Verde 5

Nota: el pozole sabe aún mejor recalentado. La receta es para 12 personas hambrientas.

Pozole Verde main
Print Recipe
4.67 from 3 votes

Pozole Verde

Keyword: chile, elote, receta, Sopa
Servings: 12 porciones
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • Pozole Blanco:
  • 500 g de maíz cacahuazintle
  • 1 cabeza de ajo
  • 2 pollos enteros (3 kg) cortados en piezas y enjuagados (puedes combinarlos con cadera o paleta de puerco)
  • 1 cebolla
  • Un par de ramitas de cilantro fresco
  • 1 cucharada de sal o al gusto
  • Salsa de pozole verde:
  • 1/2 taza de pepitas de calabaza ligeramente tostadas
  • 500 g de tomates verdes sin cáscara lavados y enjuagados
  • 1 o 2 jalapeños sin tallo
  • 1 rama grande de epazote o 5 ramitas de cilantro
  • 3 dientes de ajo
  • 1/3 de taza de cebolla blanca picada
  • 1 cucharadita de sal o al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 2 cucharadas de aceite vegetal
  • Para acompañar:
  • 5 a 6 limones cortados a la mitad
  • 10 rábanos lavados partidos a la mitad y cortados en rebanadas delgadas
  • 1 lechuga romana Lavada escurrida y cortada en rebanadas delgadas
  • 4 cucharadas de cebolla blanca picada
  • 1 aguacate mexicano partido a la mitad sin semilla y la pulpa fuera
  • Chile piquín o una mezcla de chiles secos molidos
  • Orégano seco triturado
  • Tostadas o totopos

Instructions

  • Pon el maíz en una olla grande y suficiente agua para cubrirlos 8 cm. Quita la piel a la cabeza de ajo y ponla en la olla. No les pongas sal porque el maíz se pondrá duro. Hierve a fuego medio-bajo sin tapar la olla durante 3 horas o hasta que el maíz esté suave y “reviente” o se abra. O puedes comprar el maíz precocido y continuar desde aquí.
  • Mientras, pon el pollo en una olla grande y agrega agua para cubrirlo por al menos 2.5 cm arriba. Agrega la cebolla blanca, el cilantro y una cucharada de sal y deja que hierva. Hierve unos 30 minutos sin tapar la olla hasta que el pollo esté cocido y suave. Escurre y reserva el caldo. Cuando el pollo se haya enfriado un poco, quítale la piel y los huesos y deshébralo.
  • Mientras, prepara la salsa verde. En una olla de 3 litros, pon los tomates verdes, el ajo y el chile. Cubre con el agua y calienta a fuego medio-alto. Hierve durante unos 10 minutos, hasta que los tomates verdes cambien de color y estén suaves pero no se deshagan. Retira del fuego y aparta 1/3 taza del líquido de cocción. Escurre las verduras y aparta.
  • Licúa las pepitas hasta que estén molidas. Añade los tomates cocidos, los jalapeños y el ajo, la cebolla, la sal y el líquido que reservaste. Licua hasta obtener un puré suave. En una olla, calienta el aceite a fuego medio-alto hasta que esté caliente. Añade la salsa de tomate verde que licuaste. Hierve de 15 a 18 minutos, revolviendo ocasionalmente, para que se espese, sazone y tenga un color más profundo.
  • Cuando el maíz cacahuazintle esté listo, agrega el pollo deshebrado y su caldo. Luego añade la salsa de pozole verde y el epazote o el cilantro. Cocina durante 30 minutos más. Rectifica la sazón, yo casi siempre le pongo más sal y sirve.
  • Puedes poner el pozole en un tazón grande para sopa y las guarniciones en platos pequeños. Luego sirve el pozole en platos para sopa individuales y que cada invitado le ponga lo que quiera. Recomiendo que todos le expriman jugo de limón fresco. Y lo acompañen con tostadas o totopos.

Maíz Cacahuacintle, Mote o Gigante

Conocido como hominy en los Estados Unidos, el maíz cacahuacintle es uno de los tipos de maíz favoritos en México. Sus granos son enormes, más blancos, suaves y gruesos que los del maíz regular blanco o amarillo. Tiene una textura profunda y harinosa.

Su nombre tradicional, cacahuacintle, viene de la unión de dos palabras en Náhuatl: cacáhuatl y centli, que quieren decir maíz y cacao, que se refiere a su tamaño grande. Su uso principal es para preparar pozole, tamales, dulces, bebidas y esquites.

Cuando compras el cacahuazintle seco en las tiendas, ya se ha pelado y descabezado. Es decir, que ya se ha cocinado un poco para poder quitarle la parte dura que conecta los granos a los elotes.

Es fácil cocinarlo, sólo hay que ponerlo en una olla, cubrirlo con agua y hervirlo durante unas tres horas, hasta que reviente (que se abran como flor), así sabrás que están listos. Igual que con los frijoles, no necesitas ponerles sal hasta el final para que no se pongan duros.

También lo puedes comprar ya cocido en latas o bolsas refrigeradas que venden en algunas tiendas latinoamericanas.

Ensalada de Sandía y Tomate Verde: ¡Para el calor!

Este año le prometí a mis hijos que íbamos a plantar un huerto en el patio. Cuando fuimos al invernadero, estaban tan emocionados que llevaron muchísimas plantas al mostrador y tuve que decirles que no a la mitad.

Acabamos con tomillo, orégano, laurel, romero, perejil y cilantro. Bueno, jitomates roma y cherry también. Elotes por supuesto, no sé en qué estaba pensando. Esperen… No nos podíamos ir sin jalapeños, tomates verdes y cebollas cambray. Ahí le paré. Lo prometo.

Pero Sami llegó con una pequeña planta de sandía, eso fue lo más loco de todo. No tenemos lugar para sembrar sandías. Le conté de los enormes sembradíos en el Norte de México, en Sonora, Chihuahua, Jalisco y Sinaloa y que nuestro patio no es tan grande.

Al final, compramos la planta de Sami.

sandía

Conforme pasaron las semanas, varias plantas crecieron, excepto la sandía que parecía avanzar lentamente. Un día, los editores de Babble me pidieron una receta exclusiva, así que de inmediato me puse a pensar cómo preparar esa sandia que pronto crecería.

Este fue el resultado:

tomate verde

Tomates verdes crudos, cortados en rebanadas delgadas; son mucho más firmes que la sandía, con un increíble contraste de colores y ni se diga la combinación de sabores.

Para esta mezcla tan inusual, quería una vinagreta que le diera un poco de picante. Me decidí por los jalapeños, ya que es muy fácil encontrarlos en nuestro patio gracias a Juju, quien hizo los marcadores para cada planta con todo y las Ñs.

jalapeño

Corté los chiles en pedazos no tan pequeños para que se sientan en la ensalada, aunque puedes picarlos más chicos y quitarles las semillas.

jalapeño

Me decidí por agregarle menta, porque ha crecido mucho por aquí.

Remojé el jalapeño y la menta en jugo de limón fresco, un poco de vinagre blanco para hacer la ensalada más fresca, y luego añadí los aceites y la sal. Los dejé macerar de 5 a 10 minutos.

limón

Después, vertí la vinagreta sobre la ensalada, aunque le faltaba algo blanco (ya tenía dos colores de la bandera), salado y sustancioso. As que me decidí por el queso Feta. Puedes usar cualquier queso que sea acidito, salado y que se pueda desmoronar: él queso fresco o ranchero también funcionan bien.

questo feta

Pudimos cosechar y comernos el jalapeño, la menta y los tomates verdes de nuestro huerto, pero la sandía nunca creció, unos conejos se la comieron antes que nosotros.

Sin embargo, cumplió su cometido. El simple hecho de imaginármela me dio la oportunidad de crear la que se ha convertido en una de mis recetas favoritas: una ensalada fresca, crujiente y veraniega.

Afortunadamente hay excelentes sandías en las tiendas y el próximo verano volveremos a intentarlo.

ensalada de sandía y tomate verde

Mientras tanto, no puedo evitar repetir que esta ensalada es para todos los gustos. Hay sandía dulce, queso salado, chile, la acidez del limón y de los tomates verdes y la frescura de la menta. Definitivamente vale la pena.

Print Recipe
No ratings yet

Ensalada de Sandía y Tomate Verde

Watermelon and Tomatillo Salad
Servings: 4 porciones
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 4 tazas de sandía cortada en cuadros
  • 2 tazas (250 g) de tomates verdes sin cáscara, lavados, cortados en cuatro y luego en rebanadas delgadas
  • 2/3 de taza (90 g) de queso Feta o queso fresco desmoronado o cortado en cuadros pequeños
  • Para la vinagreta:
  • 1 cucharada de hojas de menta (5 o 6) picadas
  • 1 cucharada de chile jalapeño o serrano o al gusto, semillas opcionales
  • 2 cucharadas de jugo de limón fresco
  • 1 cucharadita de vinagre blanco
  • 1 cucharadita de sal
  • 2 cucharadas de aceite de oliva
  • 2 cucharadas de aceite vegetal

Instructions

  • En un recipiente grande, pon los cuadros de sandía y las rebanadas de tomates verdes.
  • En un recipiente pequeño, pon la menta y el jalapeño picados. Exprime el jugo de limón encima, agrega el vinagre y la sal y revuelve. Vierte los aceites y mezcla con un globo para batir o tenedor hasta emulsificarlos.
  • Vierte la vinagreta encima de la sandía y de los tomates verdes, revuelve bien y espolvorea el queso encima.

Semillas de Chía

Las semillas de chía tienen un color metálico oscuro y piel moteada. Son crujientes. Una vez que las rehidratas con agua para preparar agua fresca de limón con chía, se convierten en una sustancia gelatinosa. Su nombre viene del Náhuatl chian, que significa aceitoso.

La Salvia Hispanica (su nombre científico) vienen de una planta floreciente de la familia de la menta. Algunos grupos modernos de New Age la llaman la “semilla milagrosa.” Son excelentes para la buena digestión y unos dicen que hasta para bajar de peso.

En México se ha usado desde hace siglos. Los Aztecas, aparte de comerla, la usaban para intercambiar bienes y durante rituales religiosos.

Como pueden ver en las fotos, son hermosas.

Son muy buena fuente de proteína y fibra. Molidas, se pueden usar para hornear pan, pasteles y galletas. Sus germinados se pueden comer los de alfalfa, y son deliciosas en ensaladas.

Seguro me van a preguntar lo mismo que mis amigos norteamericanos cuando me ven tomar un vaso de limonada con chía: ¿esas semillas son las mismas que las de los Chia Pets?

Si, también las puedes ver crecer en una maceta.

Disfruta de un elote

Me encanta la forma mexicana de preparar los elotes cocidos:

Un elote cocido en un palito de madera, untado con mantequilla y mayonesa, cubierto con queso fresco desmoronado, espolvoreado con chile en polvo, usualmente chile piquín, sal y jugo de limón.

No importa si tengo hambre o no. El solo ver un puesto callejero de elotes, hace que me pare y me vaya inmediatamente para allá. Como si estuviera loca. Tanto me gustan y la verdad es que no puedes comer solo uno.
En México hay puestos de elotes por doquier, en pueblos pequeños y ciudades grandes. Los locales saben qué día de la semana y a qué hora se ponen. Si no eres de ahí, puede tomarte un tiempo conocer los horarios.

Disfruta de un elote 1

La última vez que fuimos a Chihuahua preguntamos y después de un rato, encontramos el puesto de los 3 Hermanos, con Mauro a cargo.

Vaya que Mauro sabe preparar un elote. Me consintió y le puso limón extra al mío.

Disfruta de un elote 2

El elote se puede hervir durante horas en agua con epazote. O se puede asar en una parrilla o comal. Si se cortan los granos, el platillo se llama esquite, pero los ingredientes siempre son los mismos.

Hay gente que le gusta ir más allá: mientras Mauro preparaba nuestros elotes, una mujer embarazada pidió que le echaran su esquite en una bolsa de Doritos. Se los juro. Como iba a tener un bebé, claro que en mi opinión ella podía pedir lo que quisiera.

Disfruta de un elote 3

La semana pasada, pensaba en todo lo que podía preparar con el elote de verano para mi participación en el Today Show, así que decidí incluir esta receta. Opté por asar los elotes, ya que mientras se asan, el azúcar que tienen sale y se carameliza, lo que les da una capa extra de sabor dulce y rústico.

Disfruta de un elote 4

Gracias a mi talentoso y profesional equipo que prepara los ingredientes, los elotes callejeros estilo mexicano que tanto nos gustan a los mexicanos, se veían hermosos en el set.

Disfruta de un elote 5

Tenían todos los ingredientes con varias alternativas y opciones. Pusimos diferentes tipos de chiles molidos: ancho, chipotle y una mezcla con sabor ahumado. También había queso fresco y sus sustitutos: queso Cotija y su primo mediterráneo, el queso Feta Suave.

Disfruta de un elote 6

Los elotes son comida callejera mexicana en su máxima expresión, y son perfectos para comidas de verano al aire libre.

Disfruta de un elote 7

Aquí hay uno para ustedes. Delicioso y listo para que lo disfrutes.

Disfruta de un elote main
Print Recipe
No ratings yet

Elotes callejeros

Keyword: antojo, elote, receta
Servings: 6 porciones
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 6 elotes frescos lavados y sin hojas
  • mantequilla sin sal al gusto
  • Mantequilla al gusto
  • 1 taza de queso Cotija o fresco rallado
  • 1 limón o al gusto
  • Sal al gusto
  • Chile piquín molido o una mezcla de chiles al gusto

Instructions

  • Para preparar los elotes, puedes asarlos o hervirlos. Para asarlos, unta un poco de aceite en el maíz y ásalos a fuego medio, y deja que se tuesten ligeramente. Voltea los elotes cada 3 minutos, hasta que todos estén listos, de unos 9 a 12 minutos en total. Retira. También puedes cocerlos en agua hirviendo hasta que estén suaves, menos de 10 minutos.
  • Una vez cocidos, ponlos en palitos de madera o soportes para elotes y prepáralos a tu antojo. En México tradicionalmente les ponemos una capa de mantequilla, luego una de mayonesa y los cubrimos completamente con el queso y los espolvoreamos con el chile piquín y limón.