Carne

Hot Dogs del Galán

La primera vez (han sido dos) que el director de mi programa de televisión de PBS me vio llorar, fue por un hot dog mexicano.

Estábamos filmando la Temporada 3 en Morelia, la capital del Estado de Michoacán. Muchos residentes nos habían dicho que los mejores hot dogs estilo mexicano eran los de Richard´s.

No se sorprendan al oír hablar sobre hot dogs estilo mexicano incluidos en la cocina nacional, nos encantan. En cada ciudad o pueblo en México, sin importar lo grande o chico que sea, siempre habrá un puesto de hot dogs cerca de un puesto de tacos. Una vez que los pruebes, seguro querrás prepararlos así de ahora en adelante.

Fuimos a Richard´s para conocerlo, filmar cómo los prepara y probarlos. Cuando viajamos, me encanta compartir la comida que amo con mi equipo de producción. Le pedí al ingeniero de sonido, Dave, que los probara, esperando que entendiera lo mucho que me gustan. Le pedí al camarógrafo, James, que los probara también, para que entienda por qué insisto en que prueben cosas que para mí son deliciosas. Igual le pedí al director, Dan, a la productora, Allie y bueno, a todos. Si pruebo algo realmente espectacular, realmente quiero compartirlo con mi equipo, sobretodo porque quiero que lo experimenten conmigo. Pero esta vez fue diferente.

Llegamos a Richard´s, quién fue muy amable y preparó unos hot dogs deliciosos. A diferencia de otras veces, no compartí ni una mordida y estaba muy callada. No era mi yo normal. Al grado que el director me empezó a preguntar, “Pati, ¿estás bien?” Y “¿por qué no lo muestras a la cámara” y “¿por qué no le das a probar a James o a Dave?” Me desconecté. Sólo movía mi cabeza y comía el hot dog muy despacio.

Los hot dogs mexicanos o yo tenemos una larga historia, como seguro la tienen muchos compatriotas míos. Era una niña, y mi hermana mayor ya manejaba y nos llevaba a la escuela a mis hermanas y a mí. Felices con nuestra nueva libertad, comenzamos a parar en el puesto de hot dogs El Galán de regreso a casa. La intención era comer uno solo, pero nos comimos dos o tres hot dogs cada una. Con todo.

El Galán no era realmente galán, pero sus hot dogs eran para morirte. Echaba aceite en la plancha caliente y doraba cebolla picada, jalapeños en escabeche y jitomates. Mientras se doraban, les echaba mostaza y catsup y un ingrediente secreto (luego supimos que era refresco de naranja) y mezclaba todo. Encima de eso ponía una rebanada de queso amarillo. Una vez que se derretía, metía todo en un pan y encima iba una salchicha de pavo envuelta en tocino dorado. Si querías tu hot dog especial, le agregaba un par de rebanadas extra de tocino dorado.

Ya comidas nos íbamos a casa, sin hambre. Una vez que mi papá se enteró de lo que hacíamos, le dio un billete de $100 pesos de aquellos tiempos a mi hermana mayor, y anunció que ya no podíamos comer lo que nos preparaba mi mamá y que debíamos comer en El Galán durante todo ese mes. Obviamente estábamos encantadas, aunque tratamos de no mostrarlo. Ahora entiendo lo que es poner una consecuencia como papá, fracasar y luego no sabe cómo quitarla.

En cualquier caso, pronto dejamos de ir diario y los dejamos sólo para los viernes, para no entristecer a mi mamá. Fue una época muy especial en nuestras vidas, y esos hot dogs eran increíbles.

La vida continuó, nuestros padres se divorciaron y nosotros crecimos.

30 años después, y ahí estaba yo, comiendo hot dogs de Richard´s en Morelia. Unos minutos después, regresé al presente y reanudamos la filmación. Mostré mi hot dog a la cámara, comí un poco y compartí el resto. Después de terminar el trabajo del día, le pedí a Richard un hot dog extra. Fui a la camioneta, me senté en la parte de atrás, cerré la puerta y me lo comí sola. Unos minutos después, el director abrió la puerta y me encontró llorando. Cuando lo vi preocupado, le dije “no te preocupes, es por el hot dog.”

hot dogs del galan
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Hot Dogs del Galán

Mexican Dreamboat Hot Dogs
Servings: 6 hot dogs
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 6 a 8 rebanadas de tocino
  • 6 a 8 salchichas de pavo
  • 2 cucharadas de Aceite vegetal
  • 1 cebolla blanca picada
  • 1 jitomate sin semillas y picado
  • 1/4 de taza de Jalapeños en escabeche picados, o más al gusto
  • 1 taza de Catsup
  • 1/4 de taza de mostaza amarilla
  • 6 a 8 panes para hot dogs
  • 6 a 8 rebanadas gruesas de queso cheddar

Instructions

  • En una tabla, enrolla una rebanada de tocino alrededor de una salchicha. Pon la punta de una salchicha encima de la orilla de una rebanada de tocino, y enrolla la salchicha en diagonal para que el tocino la envuelva y la cubra totalmente. Si llegas al final de la salchicha y sobra un poco de tocino, enróllalo en la otra dirección hasta que toda la rebanada esté alrededor de la salchicha.
  • Calienta un sartén grande a fuego medio. Añade las salchichas y cocina, volteando cada 2 minutos, hasta que estén doradas por completo. Retira del fuego.
  • Para preparar la salsa especial, calienta el aceite a fuego medio en un sartén mediano. Añade la cebolla y acitrona, revolviendo de vez en cuando, durante 5 ó 6 minutos. Agrega el jitomate y cocina durante 1 minuto aprox. Hasta se haya suavizado un poco. Añade los jitomates, el catsup y la mostaza y cocina durante 1 minuto, sólo hasta que se caliente. Retira del fuego.
  • Precalienta el horno y horno tostador a 175 C.
  • Mientras, abre los panes sin separarlos completamente. Pon el queso en el pan (al gusto) y pon los panes en una charola para hornear. Hornea de 2 a 3 minutos, hasta que el queso se haya derretido y y los panes estén ligeramente tostados.
  • Pon una salchicha en la parte de abajo de los panes y encima una porción generosa de la salsa especial. Sirve de inmediato.

Tacos de Lengua

En México aprovechamos toda la carne, de la cabeza a la cola. Del menudo a la pancita, y de las tostadas de pata a los tacos de cabeza, no sólo sabemos cocinar cada parte bien, la preparamos y la celebramos en cada platillo.

En cuanto a mí, la única parte que no me he animado a probar son los sesos. Mi papá trató de hacer que los probara cuando tenía la edad de Juju, en una quesadilla en un puesto de la calle, y me dijo que estaba rellena de papa (te caché en la primera mordida, papi).

Sin duda, una de las partes más populares y sabrosas de la res es la lengua.

¿No eres fan? Entonces no la has probado realmente. Hay que probarla con abandono y mente abierta.

¿La probaste y no te gustó? Te aseguro que no estaba bien preparada.

Si no comes carne, puedes brincarte este post. Si sí te gusta, para cuando hayas terminado habrás sido testigo de un homenaje a la lengua.

Una de las formas más fáciles de prepararla: la hierves en un caldo sazonado con una combinación de hierbas y especias hasta que esté tierna. Luego la pelas, la picas y la sellas rápidamente con cebolla picada y sal. Ya está lista para preparar unos tacos maravillosos con tortillas de maíz calientitas.

tacos de lengua

Tiene sabor a carne y es muy suave. La salsa que mejor le va es una salsa verde cocida.

tacos de lengua

No puede faltar, por supuesto, cilantro fresco encima.

tacos de lengua

Y claro, cebolla blanca picada.

tacos de lengua

Aparte de tacos, mi forma favorita de comerla es guisada, ya sea con salsa verde y papas o a la veracruzana. Pero dejemos algo para la próxima vez.

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Tacos de Lengua

Tongue Tacos
Servings: 5 tacos
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 1 lengua entera de res de 1.5 a 2 kg, cortada en 2 ó 3 trozos (puedes pedirle al carnicero o cortarla tú)
  • 1 cabeza de ajo sin piel cortada a la mitad horizontalmente
  • 1 cebolla blanca sin piel cortada a la mitad horizontalmente
  • 5 hojas secas de laurel enteras
  • 15 pimientas negras enteras
  • 1 cucharadita de mejorana seca
  • 1 cucharadita de tomillo seco
  • 1 cucharadita de Orégano seco
  • 1 cucharadita de Sal más extra para sazonar
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 2 cucharadas de Aceite vegetal
  • 1/2 taza de cebolla blanca picada dividida (1/4 para cocinar con la carne y 1/4 para servirla al final)
  • 1/4 de taza de hojas de cilantro fresco picado
  • 1 porción de salsa verde cocida
  • 1 limón cortada en cuatro opcional
  • 10 a 12 tortillas de maíz

Instructions

  • En una olla, pon la lengua, el ajo, la cebolla, las hojas de laurel, las pimientas, la mejorana, el tomillo, el orégano y 1 cucharada de sal. Agrega agua hasta cubrir 5 cm arriba de la lengua.
  • Deja que suelte el hervor a fuego alto y luego redúcelo a fuego medio. Tapa la olla y hierve durante 3 horas, o hasta que la lengua esté totalmente suave. Revisa el agua a la mitad de la cocción y añade más agua caliente si es necesario para mantener la lengua cubierta.
  • Apaga el fuego. Deja que la lengua se enfríe en el líquido hasta que la vayas a servir.
  • Retira la lengua de la olla y pon en una tabla para cortar. Con las manos y un cuchillo pequeño, retira la piel externa y la parte de abajo de la lengua, que iría pegada a la boca de la res, ya que es más grasosa y dura. Es más fácil pelar la lengua si sigue tibia o caliente.
  • Luego, córtala en rebanadas de 1/2 cm y luego en cuadros de 1/2 cm.
  • En un sartén, caliente aceite a fuego medio-alto. Añade 1/4 de taza de cebolla picada y acitrónala durante un par de minutos. Agrega la lengua, salpimienta al gusto y cocínala de 4 a 5 minutos, revolviendo ocasionalmente, hasta que esté ligeramente dorada y la cebolla completamente suave. Apaga el fuego.
  • Calienta las tortillas en un comal previamente calentado a fuego medio, hasta que estén ligeramente doradas. Ponlas en una toalla de cocina limpia para mantenerlas calientes, o en un tortillero.
  • Pasa la lengua a un recipiente y arma los tacos: pon una porción generosa de lengua en la tortilla, seguida de una cucharada de salsa verde y adorna con cebolla fresca y cilantro picados. Agrega unas gotas de jugo de limón si lo deseas.

Mole de Olla

No me importa comerme un caldo caliente en el verano y muchos mexicanos piensan igual que yo.

Verán cómo sirven el pozole en fondas a mediados de junio, el caldo de camarón caliente es muy popular en los restaurantes de playa y el famoso mole de olla se sirve, hirviendo, en mercados de todo al país al medio día.

He leído que tomar algo caliente en el verano te ayuda a refrescarte y se piensa que el chile tiene el mismo efecto, y como estos caldos sustanciosos sazonados con uno o más tipos de chiles, pues tal vez por eso se coman tanto.

Para mí, estas comidas de un solo plato representan lo prácticos y creativos que podemos ser los seres humanos: son económicos, sustanciosos y deliciosos y no necesitas comer más. En México, el mole de olla es muy apreciado, pero no se ha vuelto popular fuera del país todavía.

El mole de olla no tiene nada que ver con la salsa de mole que muchas personas fuera de México asocian con el mole poblano. Ese mole es una salsa espesa deliciosa preparada con chiles secos, semillas, nueces, especias, jitomates, cebolla, ajo, chocolate y otros ingredientes que se muelen juntos.

El primer paso es hacer un caldo con la carne, cebolla, ajo y hierbas. A mí me gusta añadirle menta fresca. La carne se cuece hasta que se esté deshaciendo, y el caldo resultante está lleno de sabor. Se le quitan las hierbas y las verduras, que para entonces estarán casi molidas y todo su sabor se habrá quedado en el caldo.

El segundo paso es añadirle sabor al caldo para transformarlo. Se prepara una salsa para sazonarlo con chiles ancho y pasilla, ajonjolí tostado y jitomates. Usualmente se usan xoconostles (una fruta cactácea muy ácida y agria), pero como es difícil encontrarlos en los Estados Unidos, puedes sustituirlos por tomates verdes que, aunque son ácidos, no son tan agrios. Pones a hervir nuevamente el caldo de carne para fusionarlo con la salsa, lo que le añade sabor y profundidad: le da un poco de picor, un toque de acidez y hasta un leve sabor a nuez.

El tercer paso, es agregar verduras frescas. Elote, calabacita, chayote, ejotes y se cuecen sólo hasta que estén tiernos, pero todavía firmes y llenos de sabor.

mole de olla

El molde de olla es un platillo humilde. Es un guiso hecho con carne y verduras frescas disponibles todo el año. A la vez, resulta ser una comida completa y espectacular. Como cualquier cosa mexicana, una vez que sirves los platos de mole de olla y los pones en la mesa, hay acompañantes que hacen más rica aún esta comida. Le puedes exprimir jugo de limón y ponerle cebolla blanca picada y cilantro.

Comerlo es casi una ceremonia y cada persona lo come a su estilo. Algunos se comen el elote primero y otros lo guardan para el final. Otros se acaban el caldo primero y luego la carne y las verduras, o se preparan tacos con ella.

Yo como un poco de todo y una vez que empiezo, no paro hasta acabármelo todo. Bebo un poco del caldo, como verduras, luego carne, luego caldo y me como el elote con las manos, hasta dejar el plato limpio. Si queda un poco de caldo, me lo tomo a sorbos.

Nota: ya viene el otoño, y les digo de una vez que el mole de olla queda muy bien en las noches frías que vienen, aunque pueden usar esta receta todo el año.

mole de olla

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Mole de Olla

Beef and Veggie Mole Stew
Servings: 6 porciones
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 1.5 kg de de caña de res en pedazos de 5 cm, añade los huesos a la olla
  • 1/2 de cebolla blanca
  • 3 hojas de laurel
  • 3 dientes de ajo
  • 1 cucharadita de sal o al gusto
  • 10 tazas de agua
  • 1 rama grande de menta fresca (10 a 12 hojas)
  • 3 chiles anchos secos sin tallo ni semillas
  • 3 chiles pasilla secos sin tallo ni semillas
  • 500 g de jitomates maduros (4)
  • 120 g de tomates verdes (1 o 2)
  • 2 cucharadas de semillas de ajonjolí tostadas
  • 2 chayotes pelados y picados (3 tazas)
  • 1 calabacita grande picada (3 tazas)
  • 350 g de ejotes sin orillas y cortados en trozos de 2.5 cm (2 tazas)
  • 3 elotes frescos lavados y sin hojas, cortada en tres
  • 3/4 de taza de cebolla blanca picada para acompañar
  • 3/4 de taza de cilantro para decorar
  • 3 a 4 limones cortados en cuatro para adornar

Instructions

  • En una olla grande, pon la carne, la 1/2 cebolla, el ajo, el laurel, la menta y 1 cucharada de sal. Vierte las 10 tazas de agua y deja que hierva a fuego medio-alto. Retira la espuma que se forme en la superficie, y recude el fuego a bajo o medio-bajo, y hierve durante 1 hora.
  • Mientras, pon los chiles en un recipiente mediano, cúbrelos con agua hirviendo y deja que se hidraten de 10 a 15 minutos. Pon los jitomates y los tomates verdes en un refractario arriba de una parrilla y ásalos durante 10 minutos, hasta que estén completamente quemados por fuera y suaves y cocidos por dentro. En un sartén pequeño a fuego medio, tuesta las semillas de ajonjolí, revolviendo constantemente, de 1 a 2 minutos hasta que se empiecen a dorar, pero que no se pongan color café oscuro.
  • Licúa los chiles hidratados, 1/4 de taza de su líquido, los jitomates y tomates verdes y el ajonjolí hasta que obtengas un puré suave.
  • Retira la tapa de la olla, quita la cebolla, la menta y los dientes de ajo (no pasa nada si queda algo y vierte la mezcla de los chiles al caldo y a la carne. Revuelve, tapa la olla y cocina durante media hora.
  • Retira la tapa, sube el fuego a medio y añade el chayote y los elotes, y cocina, con la olla parcialmente tapada, durante 15 minutos. Agrega los ejotes y las calabacitas y cocina, con la olla parcialmente tapada, durante otros 10 minutos. Rectifica la sazón.
  • Sirve en platos hondos, y que cada plato tenga carne, elote, chayote, ejotes y calabacitas. Pon la cebolla picada, el cilantro y los limones en la mesa, para que cada invitado le agregue a su gusto.
  • Nota: La receta usa tradicionalmente xoconostles, pero sin difíciles de encontrar en los Estados Unidos. Puedes sustituirlos por tomates verdes tienen un sabor ácido similar.

Tacos al albañil

Un taco es algo hermoso. Puedo pensar en muy pocas comidas más gratificantes, versátiles y honestas que los tacos.

No hay necesidad ni pena que los tacos no puedan cubrir o aminorar.

¿Tienes hambre y un solo peso en el bolsillo? Come un Taco de Nada. ¿Pasas por una tortillería rumbo a casa? Un Taco de Sal te mantiene mientras llegas. ¿Estás crudo? Los Tacos de Barbacoa con Salsa Borracha te ayudarán. ¿Tienes un corazón roto? Anímate con un par de Tacos al Pastor con todo. ¿Tienes gripa? Los Tacos suaves de pollo con crema fresca sin duda te harán sentir mejor. ¿Necesitas alimentar a tu adolescente y compañía antes de salir? Los Tacos Dorados de Papá y Chorizo con lechuga rallada, queso fresco y salsa verde los harán felices y los dejarán satisfechos. ¿Es hora de comer y estas viajando? Si estás en México (o en algún lado con una comunidad mexicana grande), encontrarás a alguien con una gran canasta llena de Tacos Sudados para llevar. ¿Vas a hacer una fiesta en el jardín? Los Tacos de Carnitas te van a salvar el día sin tener que dar explicaciones de más.

Podría seguir escribiendo sobre todo tipo de tacos y lo que pueden hacer por ti, pero si quieres darle a tu familia una comida deliciosa, generosa y sustanciosa, prepara tacos al albañil. Las instrucciones vienen a continuación, pero mientras cocino, voy a reflexionar un poco sobre El Taco.

Tacos al Albañil
Empieza con un sartén grande y dora el tocino. Until crisp.

Cuando doy clases de cocina mexicana, siempre digo que la comida de un país se parece a su gente. El taco, la comida mexicana más emblemática, representa cabalmente al pueblo mexicano. A través de la infinidad de tacos que han existido, podemos explorar la evolución de México y de la identidad de los mexicanos. Las historias que cada taco cuenta, nos unen a todos los mexicanos y a los amantes de la comida mexicana. Creo que me estoy poniendo filosófica, pero sólo piensa en todas las posibilidades que te brindan los tacos.

Tacos al Albañil
No necesitas añadir más grasa. Añade pedazos de sirloin directo a la grasa del tocino. Salpimienta, y deja que la carne se dore sin que se cocine por completo.

La aparición del taco no tiene una fecha exacta. De seguro ya existía antes de que los españoles llegaran a México. Hay evidencias de que la gente de México comía tacos (aunque no los llamaran así) miles, no cientos, de años antes de que llegaran los españoles. Los indígenas habían domesticado al maíz y habían encontrado ya la forma de aprovechar todos sus nutrientes por medio de la nixtamalización (proceso por el cual el maíz se corta, se seca, se cocina con cal o ceniza, luego se cortan los granos y se muelen) para transformarlo en una masa maleable que se podía usar en miles de formas como en tamales, bebidas, y todo tipo de tortillas, gorditas, etc.

Tacos al Albañil
Agrega cebolla y los jalapeños.

¿Desde cuándo se usa la tortilla como plato comestible, cortado en pedazos para levantar comida como una cuchara o como envoltura que se puede comer junto con el relleno? Muchos más años de los que probablemente te imaginas, con un relleno que tal vez era de nopales o de iguana, aunque nunca lo sabremos con exactitud.

Tacos al Albañil
Agrega el ajo y cocina sólo hasta que el ajo suelte el aroma, menos de uno minuto.

Los primeros tacos documentados aparecen en la “Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España” (1520), escrita por el conquistador Bernal Díaz del Castillo. Ahí describe un festín de tacos que disfrutaron Hernán Cortés y muchos de sus soldados, en la que se sirvieron muchos rellenos envueltos en tortillas. Fray Bernardino de Sahagún, etnógrafo español, escribió durante la conquista la “Historia General de las Cosas en la Nueva España”. En ella describe diferentes tipos de tortillas de maíz (de muchos colores como amarillo, azul y blanco y grandes y chicas, delgadas y gruesas). La tortilla de harina, por su parte, no se creó hasta que llegaron los españoles ya que el trigo llegó con ellos.

Tacos al Albañil
Agrega los jitomates; deben verse así, asados y jugosos.

De acuerdo con Jeffrey M. Pilcher, los mineros de plata mexicanos inventaron el taco, pero seguro que él se refiere a la palabra en sí…La palabra taco también significa un pedazo pequeño de cualquier material que cabe en un hoyo o perforación, como los pedazos de papel con los que se envuelve la pólvora usada para extraer los metales preciosos del mineral, justo de esa misma forma de un taco de comida. Los trabajadores de las minas de plata mexicanas durante el siglo XVIII llamaban a sus comidas Tacos Mineros. Aunque puede haber relación con la forma de los otros “tacos”, sabemos a ciencia cierta que los tacos comestibles han existido por miles de años antes que esos tacos.

Tacos al Albañil
¿Ya dije que hay que picar los jitomates?

Así que sí existen los Tacos Mineros, pero también hay tacos para absolutamente todo lo demás, incluyendo los Tacos de Albañil que les voy a mostrar en este post. Se llaman así porque se preparan rápidamente, son sustanciosos y no necesitan ningún acompañamiento adicional.

También se pueden preparar en cualquier comal y se puede usar todo tipo de carne, siempre que se corte en pedazos pequeños. Los vendedores de tacos de albañil se pueden encontrar en cualquier construcción. Sólo hay que caminar alrededor de la Ciudad de México, o date una vuelta a nuestra casa entre semana: es una de las comidas favoritas de mi familia. Y puedes escoger el tipo de tortilla que te guste, de harina o de maíz.

Tacos al Albañil
Agrega a la mezcla y cocina unos minutos más.

Aunque ya tengas tacos suaves, dorados o duros (quisiera no tener que decir Taco Bell, pero tenemos que reconocer que nos han ayudado con la publicidad) en tu repertorio, espero que también agregues estos tacos al albañil.

Tacos al Albañil
You are done. Set it on the table.

¿No tienes una colección de recetas de tacos? No se diga más, que éstos sean los primeros.

Tacos al Albañil
Calienta tus tortillas favoritas, de maíz o de harina, y que todos los prueben.
Tacos al Albañil
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Tacos al albañil

Bricklayer tacos
Keyword: antojo, receta, taco
Servings: 6 porciones
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 230 g de rebanadas de tocino
  • 1 kg de sirloin o solomillo cortado en trozos de 2.5 cm
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida al gusto
  • 2 tazas de cebolla blanca fileteada o rebanada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 1 chile jalapeño rebanado con o sin semillas, o al gusto
  • 500 g de jitomates maduros
  • Tortillas de harina o de maíz

Instructions

  • Pon los jitomates en un molde para hornear y pon el molde sobre una parrilla o asador de 6 a 9 minutos, hasta que los jitomates estén chamuscados por fuera, blandos por dentro y los jugos hayan empezado a salir. Ya que estén fríos, córtalos en trozos y reserva los jugos.
  • Calienta el sartén, añade el tocino y cocina hasta que esté dorado, unos 5 minutos. Añade la carne y salpimienta. Sella la carne unos 2 minutos por lado.
  • Añade la cebolla y el jalapeño y deja que se suavicen de 2 a 3 minutos. Agrega el ajo y antes de que se dore, en menos de 1 minuto, añade los jitomates con todo y jugo. Revuelve de vez en cuando y cocina de 4 a 5 minutos.
  • En un sartén o comal, calienta las tortillas a fuego medio bajo 1 minuto de cada lado. Pon las tortillas en un tortillero o trapo para mantenerlas calientes.
  • Sirve la carne junto con las tortillas y que cada quien se prepare los tacos a su gusto.

Barbacoa

La barbacoa es una comida mexicana icónica: carne jugosa, tierna y que se cae del hueso, impregnada con un sabor rústico y ahumado y un aroma intoxicante. Se usa una técnica de cocción que comenzó hace siglos, mucho antes de que llegaran los españoles, y se sigue usando hoy en día en varios lugares de México. También hay versiones más accesibles para prepararla en casa.

Fuera de México, mucha gente ha oído hablar de la barbacoa y quiere probarla, pero la auténtica. Las personas que ya la han probado, mueren por comerla otra vez. En México nunca han pasado de moda, especialmente en el Centro del país, donde crecí.

Es cierto, la barbacoa suena muy parecida a la BBQ norteamericana. Aunque los norteamericanos crearon su BBQ de un tipo de barbacoa, no fue la mexicana, sino un tipo usado por los Americanos Nativos aquí en los Estados Unidos, que se cocina en la superficie. En México, también la llamamos barbacoa, pero la mexicana es totalmente diferente: la carne se envuelve en hojas de plátano, se cocina durante muchas horas en un hoyo en el suelo, en el que primero se prende una base de leña, ladrillos y piedras calientes, luego se pone la carne y se sella con un tipo de barro. Finalmente se cocina al vapor toda la noche.

Si no la has probado, esta es tu oportunidad. Y no necesitas un hoyo en el suelo. Hay otras formas de prepararla y dejarla cocinar mientras te tomas un descanso.

barbacoa 1

La carne más común para la barbacoa es cordero, chivo o cordero, que van muy bien con la naturaleza rústica de la barbacoa, ya que estas carnes tienen un sabor fuerte. A mí me gusta usar pierna o paleta de cordero con el hueso, pero se pueden usar otras carnes, hasta con pollo.

También hay varias formas para preparar la marinada espesa para la carne. En lo personal, me gusta preparar una versión que he ido adaptando con los años y que viene de otras dos versiones: una es una mezcla seca de especias que se usó por décadas en un restaurante de la Ciudad de México llamado El Caballo Bayo, a donde mi papá iba a comprar tacos de barbacoa para llevar algunos domingos – y la otras tienen más especias, verduras y granos de una receta que hace mi mamá, quien la tomó de su nana. Puedes hacer la marinada, que es como una pasta, con anticipación. Además de chiles guajillo y ancho, tiene jitomates, ajo y cebolla

Barbacoa 2

Luego, lleva orégano, pimienta gorda, canela, clavos y una buena cantidad de sal y pimienta. Los chiles se tuestan rápidamente y luego se rehidratan en agua hirviendo.

barbacoa 3

Puedes hacer lo que quieras con el agua donde se hidrataron los chiles claro, pero si me preguntas a mí: No la tires toda. Esa agua tiene muchísimo sabor y color, y te va a servir mucho para la barbacoa. De verdad.
Aquí se ve la profundidad del color.

Barbacoa 4

Vierte el agua en la licuadora junto con el resto de los ingredientes.

Barbacoa 5

Tendrás un puré suave. Después de sazonarlo en un sartén, deja que hierva para que se reduzca; tendrá un color más profundo.

Embarra esta pasta en toda la carne, y déjala marinar desde dos horas hasta todo un día. Entre más tiempo se marine la carne, mejor.

Barbacoa 6

Si quieres darle un toque realmente rústico, envuelve la carne en hojas de plátano, que la mantendrán jugosa y le darán un sabor y aroma fresco. La carne se cocerá al vapor en las hojas y le dará un sabor auténtico, como si la estuvieras cocinando en un hoyo en el suelo.

Pon el paquete un un refractario para hornear. Si no puedes encontrar las hojas de plátano, puedes envolver la carne por encima antes de meterla al horno.

Barbacoa 7

Antes de envolver la carne con las hojas de plátano, puedes poner algunas hojas frescas o secas de aguacate encima. Le darán un sabor parecido al anís, pero no se las vayan a comer después. Si no las puedes encontrar, no pasa nada.

Barbacoa 8

En el fondo del refractario, pon las verduras: zanahorias, papas y garbanzos.

Pon la carne envuelta encima de las verduras. Mientras la carne se hornea, algunos jugos se saldrán al fondo del refractario y se hará un caldo para las verduras, que después de absorber tanto sabor por tanto tiempo, tendrán un sabor profundo y dulce al mismo tiempo.

Barbacoa 9

Envuelve la parte de arriba del refractario con papel aluminio. Esto es para simular el hoy en el suelo donde iría la barbacoa. Pon el refractario en el horno.

Barbacoa 10

Una vez que esté lista, retira la carne del horno, deja que se enfríe un poco y quita el aluminio y las hojas de plátano. Hazlo con cuidado, porque el vapor que saldrá va a estar muy caliente.

Barbacoa 11

Me encanta la BBQ durante el verano, para el invierno prefiero la barbacoa mexicana. Hornear la carne durante tantas horas llenará tu casa de aromas increíbles, sin mencionar que tendrás una comida deliciosa y abundante al final.

Sólo hay que deshebrar la carne, poner las verduras para acompañarla, invitar a algunos amigos y empezar a hacer tacos; habrá mucha carne para compartir.

Disfruta con salsa verde.

Nota: Investigué, ensayé, probé, edité y entregué esta receta al Washington Post para un artículo publicado el 24 de febrero del 2010.

barbacoa main
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Barbacoa

Keyword: carne, chile, receta
Servings: 12 porciones
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • Para la marinada:
  • 10 chiles guajillo secos sin tallo ni semillas
  • 10 chiles anchos secos sin tallo ni semillas
  • 5 tazas de agua
  • 1/3 de taza de vinagre de manzana
  • 1 jitomate mediano cortado en cuatro
  • 1/2 cebolla blanca picada (aprox. 1/2 taza)
  • 3 dientes de ajo medianos
  • 1 cucharada de orégano seco
  • 1/2 cucharadita de canela molida
  • 1/2 cucharadita dede pimienta gorda molida
  • 1/2 cucharadita dede pimienta negra recién molida
  • 5 clavos enteros sin los tallos
  • 2 1/2 cucharaditas de sal
  • 3 cucharadas de aceite vegetal
  • Para la base de verduras:
  • 2 cebollas blancas medianas picadas (aprox. 2 1/2 tazas)
  • 750 g de zanahorias peladas y cortadas diagonalmente en rebanadas gruesas
  • 750 g de papas peladas y cortadas en cuadros grandes
  • 240 g de garbanzos secos remojados durante una noche en 3 tazas de agua muy caliente y luego escurridos
  • 360 ml (1 botella) de cerveza clara como Corona
  • 3 tazas de agua
  • Unas hojas de laurel
  • 1 1/2 cucharaditas de sal
  • Para la carne
  • 4 kg de pierna o paleta de cordero o ambos con hueso
  • 500 g de hojas de plátano
  • 5 o 6 hojas frescas o secas de aguacate opcional
  • Para armar los tacos:
  • Limones partidos
  • Tortillas de maíz calientes

Instructions

  • Para la marinada: calienta un sartén grande a fuego mediano. Tuesta los chiles secos no más de 20 segundos por lado, para no quemarlos.
  • Pásalos a una olla mediana y añade el agua. Calienta a fuego medio y cocínalos de 12 a 15 minutos, hasta que los chiles se hayan suavizado e hidratado.
  • Pasa los chiles a la licuadora. Añade 2 tazas del agua donde se cocieron (tira el resto del líquido), el vinagre, el jitomate, la cebolla, el ajo, el orégano, la canela, la pimienta gorda, la pimienta negra, los clavos (sin tallo) y la sal. Licúa hasta obtener un puré suave.
  • Limpia la olla con una servilleta y añade el aceite. Calienta a fuego medio de 1 a 2 minutos, luego añade el puré con cuidado porque puede saltar. Tapa la olla parcialmente, y cocina de 10 a 12 minutos, revolviendo una o dos veces, hasta que tenga un color más oscuro y se espese hasta parecer una pasta.
  • Enjuaga la carne y sécala con servilletas de papel. Pon la carne en un refractario grande, no reactivo. Vierta la marinada encima de la carne para cubrirla completamente y frota la carne para que se adhiera bien la marinada. Tapa y refrigera de 2 hasta 24 horas.
  • Justo antes de que la carne se termine de marinar, prepara la base de verduras. Ten listo un refractario para rostizar con una rejilla que le quepa dentro, de preferencia que quede espacio abajo. Saca la carne del refrigerador unos 20 minutos antes de que la vayas a poner en el horno.
  • Pon las cebollas, zanahorias, papa y los garbanzos remojados y escurridos en el refractario para rostizar. Vierte la cerveza y el agua encima. Añade las hojas de laurel, salpimienta y revuelve todo para mezclar bien. Pon la rejilla arriba de la mezcla de verduras.
  • Para la carne: Precalienta el horno a 175 C.
  • Abre las hojas de plátano y acomoda algunas para formar una capa sobre la rejilla, dejando bastante espacio sobre todo en los lados del refractario, para poder doblarlas alrededor de la carne y cubrirla completamente (también puedes usar pedazos largos de aluminio). Pon la carne encima de las hojas y usa toda la marinada para cubrirla. Pon las hojas de aguacate, opcional, encima de la carne y luego dobla las hojas de plátano para tapar todo. Si vas a usar aluminio, hazle algunas perforaciones pequeñas en las orillas inferiores para dejar que los jugos salgan hacia las verduras abajo. Los jugos saldrán por los espacios entre las hojas de plátano, no hay que perforarlas.
  • Cubre el paquete formado por la carne y las hojas de plátano o de aluminio con otra capa de aluminio. Rostiza la carne lentamente de 8 a 10 horas, hasta que la carne se separe fácilmente del hueso y las verduras estén sazonadas y suaves. Pon el refractario encima de la estufa y deja reposar de 15 a 20 minutos antes de abrirla. Tira las hojas de aguacate.
  • Para servir: pon la carne junto con los limones, las tortillas de maíz calientes y la salsa que te guste.

Carne enchilada

Esta es la mejor falda de res que he probado.

Los pedazos de carne adquieren una costra deliciosa mientras se cocinan, pero se deshacen en la boca. La salsa es espesa, un poco ácida, picosa y sustanciosa; realza el sabor de la carne. Es un platillo difícil de olvidar, ya que tiene mucha personalidad. Es mi arma secreta cuando mis invitados que quieren probar sabores exóticos y auténticos de México.

La probé por primera vez en Santa Fé de la Laguna, Michoacán. La carne enchilada es muy popular en esa región. Una chef Purépecha joven y muy conocedora, Berenice Flores, me enseñó a prepararla en su casa. Cuando mi familia se sentó a probarla, le pedíamos más y más tortillas para limpiar la salsa de los platos.

Carne Enchilada 1

En Michoacán suele prepararse con puerco, pero cuando llegué a Washington, D.C., tenía muchas ganas de probarla con carne de res. Y de añadirle cebolla sazonada a la salsa.

Cuando Cecilia Ramos, Directora Ejecutiva del BID (Banco Inter-Americano de Desarrollo) para México y la República Dominicana, me invitó a preparar un menú mexicano auténtico para la junta mensual de la Mesa Directiva, la carne enchilada fue lo primero que me vino a la mente.

Carne Enchilada 2

La base de la salsa tiene a dos ingredientes clave de la cocina mexicana que ahora se encuentran fácilmente en los Estados Unidos.

Primero, los chiles pasilla o negros, que son chiles chilaca secos. Son los más sembrados y usados en Michoacán. Su sabor es un poco amargo y ligeramente picantes.

Si no encuentras pasillas, puedes usar chiles Nuevo México.

Carne Enchilada 3

Segundo, los tomates verdes, con sabor acidito. La combinación de los pasilla y los tomates verdes es tan buena, que no es fácil describirla.

Carne Enchilada 4

Fue toda una experiencia, divertida y única, no solo planear el menú, sino también cocinar en IADB guiados por el chef experto Craig Psulgi.

Aparte de las instalaciones increíbles, Es el sueño de cualquier chef trabajar con él. Su equipo está formado por expertos internacionales, que trabajan muy duro y que tienen la mejor disposición.

Carne Enchilada 5

Están acostumbrados a preparar todo tipo de comidas latinoamericanas, enfocándose en diferentes países para satisfacer los paladares internacionales del staff del BID. Por lo anterior, es todo un reto preparar un menú mexicano auténtico en el BID. Lo que yo realmente quería, es hacer que mis compatriotas se sintieran como en casa.

Carne Enchilada 6

Aunque ya tenía planeado el menú completo, no pensé en el aperitivo previo a la comida. Tenían ahí unos camarones hermosos, por lo que decidimos sellarlos, ponerlos encima de pan brioche tostado, bañarlos en una crema de aguacate mexicano muy sencilla y encima una salsa roja.

Carne Enchilada 7

Para la ensalada, teníamos berros y espinacas con aderezo de Jamaica.

Carne Enchilada 8

Se podía elegir entre carne enchilada y pescado estilo Acapulco. Los dos platillos acompañados de arroz a la mexicana y chayote en escabeche.

Carne Enchilada 9

Siempre hay algún tipo de drama en la cocina. Casi se nos cae al suelo toda la charola con la carne enchilada.

Enchilada Carne 10

Chef Psulgi la agarró justo a tiempo. Con la adrenalina al tope, comenzamos a emplatar.

Carne Enchilada 11

Aquí pusimos el toque final.

Carne Enchilada 12

Quiero mencionar que los meseros fueron muy pacientes y serviciales.

Carne Enchilada 13

Justo antes de que empezara la comida, me invitaron a pasar al frente y explicar cada uno de los platillos.

Carne Enchilada 14

Me da gusto decir que a todos les encantó el brisket. Aun los que pidieron pescado, porque les insistí que probaran la carne.

Carne Enchilada 15

De postre ofrecimos pastel de tres leches marmoleado. Fue un final dulce y suave, después del festín de sabores de los platillos anteriores.

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Carne Enchilada

Keyword: carne, chile, receta
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 1.5 kg de falda de res enjuagada y cortada en pedazos de 5 cm (deja un poco de grasa)
  • 5 dientes de ajo pelados
  • 5 pimientas negras enteras
  • 2 cucharaditas de sal divididas o más al gusto
  • 500 g de tomates verdes sin cáscara lavados y enjuagados
  • 90 g de chiles pasilla o negros sin tallos ni semillas, puedes usar chiles Nuevo México
  • 3 cucharadas de aceite vegetal
  • 1/2 taza dede cebolla blanca picada
  • 1 taza de agua hirviendo
  • 2 tazas del agua de cocción de la carne
  • 2 a 3 cucharadas de piloncillo rallado o azúcar morena o mascabada
  • Cebolla blanca y cilantro picados opcionales

Instructions

  • En una olla grande, pon los pedazos de carne con 5 dientes de ajo, las pimientas negras y la sal. Cubre todo con agua, tapa parcialmente la olla y hierve a fuego medio durante 3 horas, o hasta que la carne esté muy suave. Escurre y reserva 2 tazas de caldo.
  • Mientras, asa o tatema los tomates verdes en una charola para hornear en el horno, o directamente en el comal, sartén o parrilla a fuego medio, durante unos 10 minutos, volteándolos 2 ó 3 veces. Los tomates verdes estarán listos cuando la piel esté quemada por fuera, y estén cocidos, suaves y jugosos por dentro.
  • Tuesta los chiles en un comal o sartén precalentado a fuego medio, de 5 a 10 segundos por lado. Los chiles soltarán su aroma y se pondrán maleables. La piel interna se pondrá opaca. No dejes que se quemen.
  • Pon los chiles tostados y los tomates verdes asados en un tazón y cúbrelos con 1 taza de agua hirviendo y 2 tazas del caldo de la carne (si no completas 2 tazas de caldo, añade suficiente agua). Remoja la mezcla por al menos media hora hasta 4 horas. Vierta la mezcla en la licuadora o procesadora y licúa hasta obtener un puré suave. Reserva.
  • Añade 3 cucharadas de aceite a la misma olla donde cocinaste la carne, y calienta a fuego alto hasta que esté caliente, sin que salga humo. Agrega los pedazos de carne y dóralos durante 2 o 3 minutos. Reduce el fuego a medio, añade la cebolla picada y revuelve mientras sigues dorando la carne durante 2 o 3 minutos más.
  • Agrega el puré de chile, 1 cucharadita de sal y el azúcar morena o mascabada o el piloncillo. Revuelve y hierve a fuego medio durante unos 10 minutos. La carne debe estar tierna, pero sin deshacerse. La salsa debe estar los suficientemente espesa como para cubrir la parte de atrás de una cuchara de madera, pero no pastosa. Rectifica la sazón. Para servir, puedes poner encima cebolla y cilantro picados.
  • Si sobra carne, la puedes dejar enfriar y luego guardar en un recipiente con tapa y refrigerarla. La puedes recalentar en una olla tapada a fuego bajo.

Empanadas de picadillo de la Inmaculada Concepción

Estas empanadas son adictivas. Tienen una masa suave con un toque dulce que casi se deshace y un relleno de carne húmedo y sabroso. Además, su nombre es muy curioso.

Yo no se los puse, fueron las monjas del Convento de Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción. Todo comenzó con Beatriz da Silva, la mujer portuguesa que fundó la orden en Toledo, España.

Dicen que era muy hermosa, y que aunque iba a ser la dama de compañía de la Reina Isabel de España, pero fue encerrada por los celos de la Reina y por la supuesta admiración que le profesaba el Rey. Cuenta la leyenda que cuando Beatriz logró huir, era aún más hermosa y fuerte, y que fundó la nueva orden Concepcionista. Las tres monjas que llegaron a México alrededor de 1540 también eran fuertes, aunque no tan bonitas.

Aparte de evangelizar a la población, las monjas combinaron ingredientes españoles y mexicanos en sus cocinas con una intensa pasión y mucha imaginación. Además de que muchos de sus instintos culinarios se debían a que les encantaban las cosas dulces. Eso puede explicar los elementos dulces tanto en la masa como en el relleno de estas empanadas, que se sirvieron infinidad de veces a los huéspedes de estos conventos.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 1

La masa se puede usar tanto para empanadas dulces como para saladas, debido a que el toque dulce es tan ligero, que complementa los rellenos salados como estas empanadas de picadillo, y va muy bien con los rellenos dulces.

La masa se prepara rápidamente mezclando queso crema, mantequilla, harina y una pizca de sal en la batidora o a mano.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 2

Usualmente se preparaba con nata en lugar de queso crema. La nata es una capa delgada que se forma después de hervir leche bronca, y se encuentra en las haciendas y ranchos del país. Es dulce, blanca, espesa e irresistible.

Si puedes conseguir nata, úsala en lugar del queso crema, igual que las monjas de la Inmaculada Concepción, aunque ya muchas usan queso crema hoy en día.

La masa es maleable y suave. Juju la hizo orgullosamente con las manos.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 3

Es muy fácil extenderla, ya que es elástica, suave y no muy pegajosa, pero es mejor espolvorearla con harina antes.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 4

Para cortar los círculos, puedes usar un cortador para galletas. Yo encontré el tamaño que quería, un círculo de 10 cm de diámetro, en un Tupperware que también fue fácil de usar para Juju.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 5

Cuando cortas y separas los círculos.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 6

Unta las orillas con un huevo ligeramente batido.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 7

Pon el relleno en el centro del círculo.

El picadillo de carne también viene en la receta. El picadillo tiene muchas variantes, pero usualmente lleva carne molida con ajo, cebolla, puré de tomate, especias, a veces nueces, aceitunas e ingredientes dulces como pasas o frutas secas. Una versión más compleja del picadillo se usa en los legendarios Chiles en Nogada.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 8

Esta versión es más sencilla, y se puede preparar con un par de días de anticipación, solo la tienes que sacar del refrigerador cuando vayas a rellenar las empanadas (si te sobra picadillo, puedes hacer tacos, chiles rellenos, tamales, o comerlo con arroz o tortillas).

Cierra la empanada en forma de media luna.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 9

Sella las orillas con los dedos.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 10

Para sellarlas más, presiona después con un tenedor con cuidado para no romper la masa.

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Unta la empanada con el huevo ligeramente batido.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 12

Aquí las preparo una por una.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 13

Espolvorea las empanadas con semillas de ajonjolí, se ven muy lindas así.
Creo que a Beatriz da Solva le gustarían.

El ajonjolí también les da a las empanadas un ligero toque a nuez tostada.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 14

Al horno. También las puedes preparar antes y refrigerarlas (durante un par de días) o congelarlas (durante semanas) antes de hornearlas.

Sácalas cuando las necesites y sírvelas recién horneadas.

Empanadas de la Inmaculada Concepcion 15

Podrás notar todo el sabor que hay detrás de la historia de estas empanadas en cada bocado.

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Empanadas de picadillo de la Inmaculada Concepción

Keyword: antojo, receta
Servings: 15 empanadas medianas
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • Para preparar la masa:
  • 1 taza de mantequilla sin sal templada
  • 185 g de queso crema o nata fresca a temperatura ambiente
  • 2 1/3 tazas de harina de trigo
  • 1/2 cucharadita de sal
  • 1 huevo ligeramente batido
  • 1/2 taza de semillas de ajonjolí
  • Para preparar el picadillo:
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1/4 de taza de cebolla blanca picada
  • 1 diente de ajo picado
  • 1/2 kg de paleta o cadera de puerco o una combinación de carne molida de puerco, res y ternera
  • 3/4 de cucharadita de sal
  • 1/2 kilo de jitomates previamente licuados o 2 tazas de puré de tomate
  • 2 tazas de caldo de pollo o agua
  • Pizca de comino
  • Pizca de clavo molido
  • 1/2 cucharadita de canela en polvo
  • 1/4 de taza de almendras fileteadas ligeramente tostadas
  • 1/4 de taza de pasas
  • 1/4 de taza de aceitunas verdes picadas

Instructions

  • Para hacer la masa, bate el queso crema y la mantequilla con una batidora a velocidad media hasta que quede cremoso. Añade la harina y la sal y continúa mezclando por un minuto más. Pon la masa en una superficie enharinada y amasa por un minuto. Haz una bola con la masa, envuélvela en plástico y refrigera de 15 minutos hasta 1 día.
  • En una superficie enharinada, extiende la masa hasta que tenga un grosor de .60 cm. Para empanadas medianas, haz círculos de 10 a 13 cm de diámetro, hasta que te acabes la masa.
  • Engrasa una charola. Precalienta el horno a 190 C.
  • Pon 1 1/2 cucharadas de picadillo en el centro de cada empanada y con una brocha, unta las orillas con el huevo batido. Dobla cada empanada presionando los bordes con los dedos y finalmente, presiona con un tenedor las orillas para sellar bien las empanadas.
  • Pon las empanadas en la charola para hornear y con la brocha, unta las tapas con el huevo batido y añade el ajonjolí. Hornea las empanadas de 20 a 25 minutos hasta que estén bien doradas y cocidas.
  • Para preparar el Picadillo: Calienta el aceite de oliva en un sartén grande a fuego medio-alto. Añade la cebolla y acitrona un par de minutos. Agrega el ajo y dora un minuto hasta que suelte el aroma. Incorpora la carne y la sal y concina por unos 8 minutos, hasta que esté bien cocida.
  • Añade el puré de tomate y dora de 5 a 6 minutos, hasta que cambie de color y espese. Añade el caldo de pollo o agua, el comino, los clavos y la canela. Revuelve bien y cocina 15 minutos más.
  • Añade las pasas, las almendras y las aceitunas, revuelve bien y sazona al gusto. Cocina 5 minutos más.
  • Recuerda que una vez que se enfríe, el picadillo se secará un poco al absorber todos los jugos. Puedes hacerlo dos días antes y refrigerarlo.

Chilorio para el Cinco de Mayo

Los recuerdos de mi niñez en la Ciudad de México están llenos de celebraciones de uno u otro tipo de las comidas que no podían faltar a cada una de ellas. Si no había día festivo, aniversario, cumpleaños o cualquier otra fecha para tener una celebración formal, entonces celebramos a la comida. Con sólo pronunciar las palabras correctas, se organizaba una reunión de inmediato.

¿Nana preparó tamales? Fiesta

¿Mami hizo mole? ¿Qué esperas?

¿Papi trajo las verdaderas quesadillas potosinas? Brunch dominguero para todos.

Sin embargo, por más que trato de recordar, nunca festejamos el Cinco de Mayo. Los niños lo veíamos en la escuela, un tema más que aprender, a menos que vivieras en el Estado de Puebla. Ahí, el cinco de mayo de 1862, un pequeño grupo armado mexicano le ganó sorpresivamente al gran ejército francés. La victoria no duró mucho, ya que los franceses nos derrotaron de inmediato.

150 años después, los franceses y españoles ya no están y los mexicanos celebran con orgullo el Día de la Independencia cada 16 de septiembre. Pero, por razones que no entendemos, el Cinco de Mayo es la celebración más grande, colorida y alegre para los mexicanos que viven fuera del país. Supera aún al Día de la Independencia.

Claro. Cualquier pretexto es bueno para celebrar, especialmente si es una buena ocasión para festejar nuestra mexicanidad alrededor del mundo. Por eso, celebramos el Cinco de Mayo en casa desde que nos mudamos a los Estados Unidos hace más de 12 años.

Chilorio 1

Ese día suelo servir chilorio, originalmente una comida para los vaqueros del Estado de Sinaloa, en el Norte del país. Ahora, el chilorio ha cruzado fronteras manteniendo su personalidad fuerte. Es tan rico y popular, que se vende en latas dentro y fuera de México. Aunque la versión enlatada no se compara a la casera, que es muy fácil de preparar.

La carne se cocina en jugo de naranja hasta que esté suave, y termina de prepararse en una salsa de chile ancho que no pica. Realmente cada bocado sabe a fiesta. No sólo por la intensidad de sus sabores y colores, pero por lo divertido que es armar las burritas de chilorio.

Ponlo en la mesa con tortillas de harina calientes, y deja que tus invitados se preparen sus propias burritas o burras, lo flacas o gordas que las quieran. Puedes servir también frijoles refritos y rebanadas de aguacate mexicano o guacamole, que se puede poner en las burritas o como acompañamiento. En casa usualmente los comemos aparte, pero como a ti te guste más.

Cada vez que hago chilorio, puedo oír a mis hijos: “Vengan, mami hizo chilorio”.

Y yo les contesto: preparen sus burritas.

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Chilorio

Keyword: cerdo, receta, tortilla
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • 1 1/2 kilos de paleta de cerdo deshuesada en trozos o pollo en piezas
  • 1 1/4 tazas de jugo de naranja de preferencia fresco
  • 1 1/4 tazas de agua
  • 1 cucharadita de sal
  • 5 chiles anchos secos (55 g) sin tallo ni semillas
  • 1 1/2 taza del líquido de cocción del chile ancho, ver abajo
  • 1/2 taza de cebolla blanca picada
  • 4 dientes de ajo pelados
  • 1/2 taza deperejil fresco
  • 1 cucharadita de orégano seco
  • 1/4 de cucharadita de comino molido
  • 1/4 de cucharadita de pimienta negra molida o más al gusto
  • 2/3 de taza de vinagre de manzana o blanco
  • 3 cucharadas de aceite vegetal
  • 1/4 de cucharadita de sal, o más al gusto
  • Tortillas de harina calientes

Instructions

  • Enjuaga la carne y colócala en una olla grande. Cubre la carne apenas con el jugo de naranja, el agua, la cucharadita de sal y pon a cocer a fuego alto. En cuanto empiece a hervir, baja a fuego medio y cuece la carne de 40 a 45 minutos, o hasta que el líquido se haya evaporado casi por completo, la carne esté totalmente cocida y haya soltado casi toda la grasa.
  • Mientras, quítales el tallo a los chiles y hazles un corte a los lados para quitarles las semillas y las venas. Ponlos en un recipiente, cúbrelos con agua hirviendo y déjalos reposar unos 15 minutos. Luego, licúa los chiles, 1 ½ tazas del agua donde los remojaste, la cebolla, el ajo, el perejil, el orégano, el comino y el vinagre, hasta obtener un puré suave.
  • Una vez que la carne esté lista, ponla en un recipiente junto con el caldo. Cuando se enfríe, desmenúzala usando dos tenedores.
  • En la misma olla, calienta el aceite a fuego medio. Incorpora la salsa de los chiles y cocina de 4 a 5 minutos. Agrega la carne y el caldo. Espolvorea 1/4 de cucharadita de sal y cocina, revolviendo con frecuencia hasta que la carne absorba casi toda la salsa de chile, la cual se habrá espesado y será más oscura. Esto tomará unos 20 minutos. Rectifica la sazón.
  • Sirve con tortillas de harina calientes. Si quieres, puedes poner el chilorio en las tortillas y enrollarlas para hacer burritas o burras. Quedan muy bien con frijoles refritos y rebanadas de aguacate mexicano o guacamole al lado.

Más Chorizo

De entrada se los digo: amo el chorizo, especialmente el que comía en México cuando era niña. Tiene un color rojo quemado, suave, hecho de carne molida sazonada con especias exóticas. Una vez frito, el chorizo queda crujiente, con un sabor audaz y se puede usar de mil formas. El desayuno favorito de mi hijo mayor es chorizo bien frito con pan blanco. Agrega unos huevos ligeramente batidos mientras el chorizo se empieza a dorar y rebanadas de aguacate y ya tienes un brunch delicioso. El chorizo también queda muy bien en sándwiches, tacos y quesadillas, encima de enchiladas, puré de papa, espolvoreado en ensaladas, en pastas para darles personalidad y encima de pizza con rebanadas de jalapeño en escabeche.

Cuando me mudé a los Estados Unidos hace más de doce años, me dio mucho gusto encontrar chorizo en muchas tiendas de comida internacional. Últimamente, me ha llamado la atención ver que mi chorizo mexicano está acompañado ahora por otros tipos en tiendas más comerciales: ya hay chorizos argentinos, colombianos, guatemaltecos, salvadoreños y hondureños. Como el chorizo mexicano, estas variedades se hacen con cerdo, pollo, pavo y res. Hay hasta chorizo kosher, hecho con res, en el Koshermart de Rockville y hay chorizo vegano en Trader Joe´s (no me han dado ganas de probarlo). Los chorizos tienen diferentes vienen picosos, más picosos, muy picosos y súper picosos.

Ya conocía el chorizo argentino, con sabor a ajo, pero no sabía nada de los otros. Así que decidí comprar varios tipos de chorizo y cocinarlos en casa para probar las diferencias. Un día lluvioso y frío de noviembre, me decidí a explorar el universo del chorizo, incluyendo los hechos localmente en esta parte del Continente Americano.

Fue claro desde el principio que los chorizos latinoamericanos son diferentes a los españoles. Los latinoamericanos se hacen con carne molida fresca, muy sazonada y deben cocinarse. Los chorizos españoles típicamente son de carne seca y ahumada, sazonados con ajo y paprika. Usualmente están listos para comerse y tienen una consistencia como salami, suave y chiclosa.

Aunque los españoles introdujeron el concepto y la técnica de preparar chorizo a Latinoamérica, a través de los años los chorizos se fueron adaptando a los ingredientes, técnicas y sabores locales. Los españoles, por su parte, tomaron prestada la paprika de sus nuevos amigos y se convirtió en la especia estrella para sazonarlo. Llama la atención que la versión que se arraigó en América Latina fue el chorizo crudo sin ahumar, que es la versión menos frecuente en España.

Los chorizos latinoamericanos varían mucho en el sabor. El mexicano es el más picante de todos. Tiene también la mezcla de sabores más compleja, y sin duda es mi favorito. Los chorizos mexicanos también varían entre ellos, pero por lo general todos tienen chiles secos como ancho, pasilla, guajillo y/o chipotle; una mezcla de especias que incluye orégano, comino, tomillo, mejorana, hoja de laurel, canela, semillas de cilantro, pimienta gorda, paprika, achiote y clavos. Casi siempre traen ajo y a veces cebolla y siempre vinagre, que hace que la carne se desmorone mientras se dora y le da un toque de acidez.

Si te gusta el chorizo muy picoso, Chorizo Cabal de Fairfax hace uno mexicano llamado Perrón, que quiere decir bravo o agresivo. Lo que queda claro en cuanto ves el empaque: hay un perro feroz que parece que te va a arrancar una pierna de una mordida.

Para un chorizo que no es tan picoso pero con sabor fuerte, prueba el salvadoreñom el favorito de Clifford Logan Jr., Vice presidente de Logan Sausage Co. En Alexandria. Su empresa vendió 25 toneladas aprox. de chorizos frescos latinoamericanos en el área de Washington el mes pasado. Logan es un apasionado de los chorizos y cuando los describe, parece que habla de vinos: “El chorizo salvadoreño,” dijo con un suspiro romántico, “tiene un sabor robusto y un final sutil.”

Parece que los chorizos mexicano y salvadoreño han competido mucho tiempo para ser el favorito alrededor de D.C. Chorizo Cabal vende más chorizo salvadoreño que mexicano (excepto en el verano, cuando el argentino es el más popular); Logan Sausage vende el doble de chorizo mexicano que salvadoreño. Pero la elección depende tanto del sabor y la receta para hacerlo, que la población inmigrante y la popularidad de cada tipo de cocina. Las empresas usualmente comienzan con chorizos del lugar de origen del dueño o de los empleados, migrantes nostálgicos del sabor de casa y encuentran la forma de replicar sus recetas originales.

Los chorizos mexicanos, hondureños y salvadoreños se hacen con vinagre, aunque el hondureño es mucho más suave. El guatemalteco, de acuerdo con Logan, está entre el salvadoreño y el hondureño en cuanto a sabor. Betty Guerrero, que dirige Chorizo Cabal, está de acuerdo, y me confesó que usan un poco de menta para preparar el chorizo guatemalteco. El chorizo colombiano es sencillo y más salado. El argentino tiene vino blanco y bastante ajo, así como orégano, nuez moscada y un poco de pimienta cayena o pimienta roja triturada. Me parece que el chorizo argentino deja que se sienta el sabor de la carne. (Ver “usar esto para eso”, arriba).

Claro que cada marca y región tiene variedades diferentes que son cuestionadas por los puristas, más cuando se cruzan las fronteras. Guerrero dice “mi mamá me dice que así no se preparar el chorizo en México, que estoy cambiando los ingredientes y las formas de hacerlo.” Sin embargo, Guerreo con mucha experiencia en chorizos, dice que su compañía vende unas 23 toneladas de chorizo al mes.

Algo que noté es que los chorizos hechos en los Estados Unidos tienen menos grasa que los que he comido en América Latina. Logan y Guerreo me lo confirmaron, y dicen que sus chorizos se hacen con no más del 20% de grasa. En México, el chorizo tiene al menos 30% de grasa. Whole Foods Market hace su propio chorizo con no más de 15% de grasa, de acuerdo con su vocera Katie Hunsberger.

Algunos puristas cuestionan es por qué algunas partes del proceso se simplifican aquí. Por ejemplo, los productores de chorizo en México remojan y licuan chiles secos enteros y añaden al chorizo ajo y cebolla frescos. Los productores aquí, incluyendo Cabal y Logan, usan mezclas de especias personalizadas que ya vienen con chiles molidos y ajo deshidratado.

De acuerdo con estos productores, las mezclas son más fáciles de usar y ayudan a mantener un estándar de calidad: “El ajo deshidratado le da sabor y no se pone negro tan rápido como el fresco,” aseguró Clifford Logan y les da consistencia a los chorizos. Hunsberger dice que Whole Foods trabaja con las especias de Barron para crear una mezcla especial y personalizada para su propia marca.

No es de extrañarnos que los fabricantes de chorizo no quieren compartir sus recetas. Las tratan como secretos de estado y las empresas de especias externas legalmente no pueden compartir las recetas. Esto puede explicar por qué muchos empleados de las empresas de chorizo son tan leales.
O puede ser que simplemente amen el chorizo, como yo.

Artículo escrito para y publicado por The Washington Post.

 

 

 

Chiles en nogada, al fin

Todos estos años que he dado clases en el Instituto Mexicano de Cultura, he dudado en enseñar y preparar los chiles en nogada. Las razones son varias:

Primero, una de mis metas ha sido demostrar que la cocina mexicana es accesible. He presentado ingredientes y platillos básicos, junto con un poco de su historia, anécdotas divertidas, métodos y adaptaciones modernas, para que mis invitados puedan familiarizarse con esta comida y se sientan cómodos preparándola en sus propias cocinas.

No le encuentro sentido enseñar comidas complejas con muchos ingredientes nuevos, ya que suelen ser abrumadoras.

Los chiles en nogada son laboriosos y usan muchos ingredientes, como chiles poblanos, plátanos macho, piloncillo y acitrón, que requieren ser presentados por si solos o en un platillo más sencillo.

Chiles en nogada 1
El piloncillo puede venir en disco, cono o rallado. También se llama panela y se puede sustituir con azúcar morena o mascabada.

Segundo, los chiles en nogada se ven raros. Si no los conoces, lo que ves es un chile grande relleno de varias cosas raras, bañado en una salsa pálida y con semillas de granada encima. Tercero, se sirven tibios, que no es común.
Hay más. Son tan sustanciosos y complejos, que se sirven solos, no aceptan más compañía que un arroz blanco o agua fresca de sabor.

Pero, a pesar de todo lo anterior, los voy a preparar para mi próxima clase. Les explico.

Para empezar, el tema es Celebrando el Día de la Independencia con Frida Kahlo y Diego Rivera.

Los chiles en nogada son el platillo por excelencia servido durante este día tan especial y durante todo el mes de septiembre. Es todo un símbolo, aunque existen muchas versiones de su origen (creado por damas de compañía para celebrar victorias militares, monjas jóvenes que lo prepararon para recibir a un famoso presidente, o como una forma de celebrar la cosecha de la temporada), todas concuerdan en que el platillo se creó con los colores de la bandera mexicana en mente: el chile verde, la nogada blanca y la granada roja.

Otros he preparado en su lugar platillos mucho menos laboriosos e igual de ricos. Sin embargo, la segunda parte del tema de la clase no me dejaba mucha opción. Frida y Diego, dos personajes icónicos que representan al país ampliamente y que comían chiles en nogada durante el mes patrio. Créanme que investigué exhaustivamente si comían otra cosa en esas fechas.

Chiles en nogada 2
Relleno de carne sazonado con ajo, cebolla, jitomates, frutas, nueces, aceitunas y especias.

La decisión se tomó para cuando Humberto (el coordinador del instituto) me envió la prueba de la invitación para la clase. ¿La portada? Chiles en nogada. No iba a cambiar algo que había tomado muchas horas de trabajo. Y los chiles en nogada de verdad son un clásico. Y ok, ok. Si están en la portada, los tengo que hacer.

Aunque mi temor era ahuyentar a nuestros invitados con un platillo tan laborioso, comencé la búsqueda de la receta más rica de chiles en nogada. Me di a la tarea de encontrar la mejor receta para compartirla, entre recuerdos de como cada año yo, y millones de mexicanos, esperamos que llegue septiembre para poder comer este platillo tan extravagante.

Comencé preparando la versión que comía de niña, hecha por mi nana, quién me dictó la receta por teléfono. Luego hice la versión más sofisticada de mi mamá. Comparé las dos y hasta mezclé cosas de una receta en la otra (pecado, la eterna competencia culinaria de mis recuerdos). Luego hice la versión de Guadalupe Rivera (hija de Diego), la de Diana Kennedy y todas las que pude encontrar. Drama total. No podía obtener el resultado exquisito que recordaba probar una y otra vez.

Alejandra de la Paz (Directora del Instituto), me vio tan frustrada, que se comunicó con Don Luis Bello Morin, Director del Restaurante del Palacio Nacional de Bellas Artes, en la Ciudad de México. No le tomó más que un par de horas para mandarme una receta con posibles sustitutos para ingredientes difíciles de encontrar y una guía detallada de cómo prepararlos. Sus instrucciones eran tan precisas, que parecía que tenía un copiloto: me describió los minutos, los olores, los sonidos y las texturas que encontraría en esta receta a prueba de todo, para preparar los mejores chiles en nogada que he probado.

Fue muy generoso en compartir su receta, y los resultados superaron ampliamente mis expectativas. Le encanta compartir recetas para que los platillos como este no se olviden, por lo que aquí tienen su receta adaptada (ya que la que me mandó es para alimentar a un ejército). ¡Gracias, Don Luis!

En cuanto a mis dudas del principio: Muero de ganas de compartir esta receta y todas las historias que he juntado. Estoy sorprendida del entusiasmo de nuestros invitados para comer y cocinar muchas más cosas de lo que esperaba. Y aunque los chiles en nogada son de lo más laborioso que hay, bien valen la pena.

Por favor compartan conmigo cómo les fue si decidieron preparar esta receta. Si no los quieren hacer, pero los quieren probar, vengan a mi próxima clase.

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Chiles en Nogada

Receta adaptada de Don Luis Bello Morin
Keyword: chile, receta, verduras
Servings: 10 chiles
Author: Pati Jinich

Ingredients

  • Para los chiles:
  • 10 chiles de árbol secos
  • 6 tazas de agua
  • 5 cucharadas de piloncillo rallado o azúcar morena o mascabada
  • Para cocinar la carne:
  • 1 kg de paleta lomo, pierna o costilla de puerco, o una mezcla de carne como ternera y res, sin huesos y cortada en trozos
  • 2 dientes de ajo
  • 1/4 de cebolla blanca
  • 1 zanahoria pelada partida en dos
  • 1/4 de cucharadita de tomillo seco, o un par de ramas frescas
  • 5 pimientas negras enteras
  • 1 cucharadita de sal
  • Para preparar el relleno:
  • 3 cucharadas de aceite de oliva
  • 1 diente de ajo picado
  • 1/4 de taza de cebolla blanca picada
  • 1/2 kilo de jitomates maduros previamente licuados o 2 tazas de puré de tomate
  • La carne tiene que estar molida
  • 2 tazas del caldo de la carne
  • 1 cucharadita de sal
  • 90 g de acitrón o de piña caramelizada picada
  • 1 taza (1 1/4) de plátano macho pelado y picado
  • 1 pera Barlett (1 1/4 tazas) picada
  • 1 manzana picada 1 1/4 tazas
  • 1 durazno amarillo grande grande y maduro pero firme, picado, 1 1/4 tazas
  • Pizca de comino
  • Pizca de clavos molidos o 4-5 enteros, semillas machacadas y sin tallos
  • 1 ramita de canela
  • 1/4 de taza de pasas güeras
  • 1/4 de taza de almendras fileteadas ligeramente tostadas
  • 1/4 taza de piñones ligeramente tostados
  • 1/4 taza de aceitunas verdes
  • Para la nogada:
  • 1 1/2 tazas de nueces de Castilla recién peladas. Si no hay frescas, no uses empaquetadas, sustituye por nueces pecanas
  • 2 1/2 tazas de crema espesa
  • 1/2 taza de leche o al gusto
  • 1/4 de taza de azúcar glass o más al gusto
  • Pizca de sal o al gusto
  • Pizca de pimienta blanca molida
  • 1 cucharada de jerez seco o al gusto
  • Para adornar:
  • 1 taza de semillas de granada
  • 1/4 de taza de perejil picado opcional

Instructions

  • Para preparar los chiles: Enjuaga y tatema o rostiza los chiles. Para tatemarlos, ponlos en una charola para hornear abajo de la hornilla, directamente en el asador, comal caliente o directamente en la hornilla. En cualquier caso, voltéalos cada 2 o 3 minutos, hasta que estén tatemados por fuera, pero no quemados. Ponlos, todavía muy calientes, en una bolsa de plástico. Cierra bien la bolsa y cúbrela con un trapo de cocina. Deja que suden de 10 a 20 minutos.
  • Saca los chiles uno por uno, y pélalos en el fregadero. Al mismo tiempo, enjuaga los chiles con agua. Con un cuchillo, haz un corte en un lado y hacia abajo en cada chile para quitarles la membrana y las semillas. Hazlo con cuidado para no lastimar el chile. Déjales el tallo. Ponlos en un recipiente y cúbrelos con agua hervida previamente con piloncillo o azúcar, de 2 a 24 horas. Si los vas a remojar más de 2 horas, refrigéralos tapados, cuando se hayan enfriado. Escurre los chiles y úsalos o refrigéralos nuevamente. Los puedes preparar 4 o 5 días antes hasta este punto.
  • Para preparar el relleno: En una olla, pon la carne, ya cortada en pedazos de 8 a 10 cm con el ajo, 1/4 de cebolla, los clavos, la zanahoria, las hojas de laurel, el tomillo, las pimientas y 1 cucharadita de sal. Cubre con el agua y calienta a fuego medio-alto. Hierve de 20 a 25 minutos, hasta que la carne esté cocida. Apaga el fuego y deja que la carne y el caldo se enfríen. Saca la carne con una cuchara con ranuras y pícala. Reserva. Cuela el caldo, ponlo en un recipiente y reserva.
  • En un sartén grande, calienta el aceite de oliva a fuego medio-alto. Añade el diente de ajo y dóralo durante un minuto, o hasta que suelte el aroma, pero no dejes que se dore demasiado o se queme. Añade la cebolla y acitrona durante un par de minutos y se empiece a dorar. Vierte el puré de tomate y deja que se sazone, revolviendo frecuentemente, de 5 a 7 minutos, hasta que tome un color más oscuro, se espese y pierda el sabor a crudo.
  • Agrega la carne picada, 2 tazas del caldo de carne y 1 cucharadita de sal. Revuelve bien todo y cocina de 3 a 4 minutos. Añade el acitrón picado, revuelve con la carne y cocina de 4 a 5 minutos. Añade el plátano macho, la pera, la manzana y el durazno picados y revuelve todo con cuidado. Cocina durante un par de minutos más. Espolvorea el comino y los clavos molidos, revolviendo para mezclar bien las especias con el resto de los ingredientes. Pon la ramita de canela en medio del sartén, tapa y baja el fuego a medio. Cocina de 8 a 10 minutos.
  • Destapa el sartén y añade las pasas, las almendras, los piñones, las aceitunas verdes y revuelve bien. Rectifica la sazón. Añade más sal si es necesario. Apaga el fuego. Puedes hacer el relleno hasta dos días antes. Deja que se enfríe, tápalo y refrigera.
  • Para preparar la nogada: Licúa todos los ingredientes, excepto el jerez, hasta obtener una salsa suave. Puedes hacer la salsa hasta un par de días antes y refrigerarla, pero deja que esté a temperatura ambiente antes de usarla. Incorpora el jerez a la salsa hasta 2 horas antes de servir. Puedes añadir jerez al gusto, sin que la salsa llegue a tener un sabor a alcohol fuerte. Si se espesó en el refrigerador, dilúyela un poco con leche.
  • Y por fin... Para armar los chiles en nogada: Pon los chiles en un platón. Rellena cada uno con 1/2 de taza de relleno aprox. Cierra los chiles todo lo que puedas. Vierte una porción generosa de nogada encima para cubrir los chiles completamente, y espolvorea con semillas de granada y perejil picado encima.
  • NOTA: Algunos chefs empanizan y fríen los chiles antes de añadir la nogada. Esa versión es más pesada y ya casi no se usa.