Ayer, justo cuando mi blog cumplió un año, decidí añadirle un nuevo ingrediente: el queso.
Este sitio de Internet es un trabajo continuo. Como dice mi marido, toma mucho tiempo, pero siempre respondo con muchísimo gusto y tengo muchas ganas de añadir más cosas. Lo que más me ha gustado es recibir sus peticiones; por favor, síganlas mandando.
Regresando al queso mexicano, he recibido muchas peticiones al respecto. El primer tipo que añadí al blog fue el queso fresco, un queso blanco, suave, ligero, un poco salado y ácido. Aunque se deshace en tu boca al primer bocado, mantiene muy bien su forma si lo picas o cortas en tiras. Eso lo hace muy versátil.

Aparte de ponerle queso fresco a muchos antojos como tacos, tostadas y enchiladas, una de mis formas favoritas de usarlo es en ensaladas. Es cierto, las ensaladas mexicanas no son muy conocidas, y aún así nunca he visto una Taco Salad en México. Existe todo un mundo de ensaladas mexicanas saludables y deliciosas que puedes encontrar en restaurantes, pero sobre todo en las casas.
Todo hogar mexicano tiene una vinagreta secreta que usa regularmente y que aún ahorita espera su oportunidad de estrellato. Es difícil que te den la receta exacta, ya que a menudo se hacen al tanteo; me encanta esa expresión, que quiere decir hacer las cosas no exacta, sino aproximadamente.
Las vinagretas se preparan poniendo todos los ingredientes en un Tupperware, luego lo tapan y lo agitan hasta que todo esté bien mezclado, en lugar de poner los ingredientes en un recipiente y emulsificar la vinagreta con un globo para batir como lo hacen los franceses.
Les comparto la vinagreta secreta de mi casa, ya con las cantidades medidas, para que la puedan preparar si se les antoja. Puedes sustituir la miel por azúcar morena o mascabada. Añadí lechuga francesa, jitomate y aguacate mexicano, pero pueden usar los ingredientes que tengan en casa como espárragos, cebollas cambray y jícama, entre otros.

El queso fresco le añade sustancia y un buen contraste a la vinagreta con sus notas ligeramente saladas y ácidas. Les voy a dar más ideas para usar el queso fresco en los siguientes posts, así que compren uno si lo ven en la tienda.
Ensalada Tri Color con Queso Fresco y Vinagreta de Limón y Miel
Ingredients
- 2 lechugas francesas lavadas y escurridas
- 500 g (2) de jitomates cortados en cuatro, sin semillas y rebanados
- 1 aguacate mexicano partido a la mitad sin semilla y la pulpa cortada en rebanadas
- 240 g de queso fresco de rancho o Feta
- 2 cucharadas de jugo de limón fresco
- 2 cucharadas de vinagre blanco
- 1/2 cucharadita de azúcar morena o mascabada
- 1 1/2 cucharaditas de mostaza Dijon
- 1 1/2 cucharaditas de sal
- 1/2 cucharadita de pimienta negra recién molida
- 5 cucharadas de aceite vegetal
- 5 cucharadas de aceite de oliva
Instructions
- Para la vinagreta, pon el jugo de limón, el vinagre, la mostaza, la miel, la sal y la pimienta en un recipiente y mezcla bien todos los ingredientes con un tenedor. Vierte lentamente los aceites mientras los mezclas con un tenedor o globo para batir, para emulsificar y combinar todos los ingredientes. También puedes ponerlos en un Tupperware o frasco, taparlo, y agitarlo hasta que se mezclen bien.
- Puedes hacer la vinagreta antes y taparla y guardarla en el refrigerador. Bátela otra vez o agítala en el frasco para emulsificarla antes de añadirla a la ensalada.
- Pon las hojas de lechuga y los jitomates en un molde para ensaladas. Añade un poco de la vinagreta y mezcla con cuidado, para que la ensalada esté húmeda pero no con mucho líquido. Pon el aguacate y el queso fresco encima. Rocía más vinagreta encima y sirve.


Hay que agregarle chiles para que sea un mole, pero no jalapeños. Estos chiles son como los Cuatro Fantásticos del mole poblano.
El mole es una muestra de la unión entre la comida originaria de México y lo que trajeron los españoles. Tres siglos como colonia española influyeron bastante en nuestra comida. Tal es el caso de la cebolla, el ajo y muchas de las nueces, frutas y especias que menciono a continuación.
Las semillas de los chiles no se usan en muchos casos, pero sí se aprovechan en este mole barroco, creado en el Siglo XVII. Las semillas tienen la mayoría del picante de los chiles, pero también aportan mucho sabor.
Otras semillas y especias de este mole nos cuentan parte de la historia de México. Semillas de ajonjolí traídas por los esclavos africanos; semillas de anís, clavos, canela y pimientas negras de las rutas orientales; pimienta gorda del Caribe; cilantro, tomillo y mejorana del Mediterráneo.
Se agregan tortillas de maíz para espesar el mole y para hacerlo más sustancioso. También se incluyen bolillos o teleras mexicanas, la adaptación nacional del baguette francés desde la época del Emperador Maximiliano.
Para balancear el mole, y porque fue creado por Sor Andrea de la Asunción, entusiasta de todo lo dulce, lleva chocolate mexicano. Hecho con cacao tostado, canela, azúcar y almendras molidas, es más dulce y granuloso que el chocolate semi amargo normal.
Estos fueron los ingredientes; ahora hay que preparar el mole. Podrás ver que otra cualidad del mole es que los ingredientes se transforman, y sus cualidades se amplifican, antes de que se licúen juntos. Esto permite crear varias capas de sabores complejos.
En la misma olla, añade la cebolla y el ajo y acitrona de 2 a 3 minutos.
Haz lugar en la olla y agrega las almendras, los cacahuates, las pasas y las pepitas y cocina de 2 a 3 minutos más.
El ajonjolí, los clavos sin tallo, las semillas de anís, las semillas de cilantro, la pimienta negra, la canela, la pimienta gorda molida, el tomillo y la mejorana. Cocina todo de 4 a 5 minutos más.
Después de agregar un nuevo grupo de ingredientes, dales tiempo para sazonarse y dorarse juntos. Pero no dejes que ninguno se queme.
Vierte el caldo de pollo.
Cuando empiece a hervir, agrega los pedazos de chocolate y revuelve hasta que se disuelvan.
Cocina todo por 15 minutos más. Tienes un grupo muy diverso de ingredientes en la olla, por lo que hay que darles tiempo para que se sazonen y se fusionen.
Apaga el fuego, y deja reposar, para que los sabores se sigan mezclando. Luego, licúa o procesa todo hasta obtener una salsa espesa. Si prefieres, puedes usar el molcajete.
Con este mole puedes preparar enchiladas, enmoladas, empanadas, huevos, nopales, o papas, aparte de la versión tradicional: encima de pollo o pavo hervido y espolvorear al final semillas de ajonjolí ligeramente tostadas.
Ahora pueden entender por qué me tardé más en publicar este post: estaba agregando ingredientes a la sección de Básicos de mi blog solo para esta receta.













